TecnoRAEE, una cooperativa de liberados que opera en Lagomarsino, inauguró un aula de formación en la Unidad Penal N°60, en Merlo. El proyecto busca facilitar la reinserción social a través de herramientas laborales y habilidades técnicas.
En un acto que marca un paso importante hacia la inclusión social y laboral, TecnoRAEE organizó un espacio de formación en la Unidad Penal N°60, ubicada en la localidad de Libertad, partido de Merlo. Este aula, equipada con computadoras recicladas y reacondicionadas por los integrantes de la cooperativa, representa una oportunidad concreta para que las personas privadas de su libertad comiencen a construir un futuro diferente.
El espacio de formación tiene como objetivo no solo impartir conocimientos técnicos, sino también fortalecer la autonomía, la dignidad y la capacidad de los participantes, generando nuevas oportunidades tanto dentro como fuera del penal. Este proyecto forma parte de una iniciativa que incluye otras tres unidades penitenciarias: la N°45 de La Plata (Melchor Romero), la N°41 de Campana y la N°38 de Olavarría. Los docentes que capacitan en estos espacios fueron formados previamente en la planta de Tecnoraee. Muchos de ellos, con antecedentes penales, lograron transformar sus vidas y ahora comparten sus conocimientos para ayudar a otros en situaciones similares.
TecnoRAEE fue creada a través del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y trabaja en conjunto con la Subsecretaría de Ambiente de Pilar. La cooperativa es pionera en la refuncionalización de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEEs) en la provincia de Buenos Aires. Su labor consiste en recolectar, restaurar y reciclar desechos electrónicos, generando empleo para personas que atravesaron situaciones de vulnerabilidad o conflictos con la ley.
El impacto de esta labor se extiende no sólo a las cárceles, sino también a la sociedad en general, ya que busca evitar la reincidencia a través de acciones concretas que promuevan el trabajo, el conocimiento y el respeto. “Algunos de los trabajadores comenzaron su formación mientras cumplían condena. Los internos reciben capacitación y, una vez en libertad, los ayudan a encontrar empleo en proyectos como este”, detalló Gonzalo Pérez en charla con Resumen.
Con este proyecto, TecnoRAEE cierra un año lleno de logros, reafirmando su compromiso con la inclusión, la justicia social y el cuidado del medioambiente, siendo un ejemplo para otras cooperativas y plantas en funcionamiento en el país.
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