Lunes 08 de Agosto de 2022
Justicia

Un joven de 20 años fue condenado a siete años de prisión por violencia de género

En 2020 golpeó brutalmente a su ex pareja cuando ésta le informó que quería terminar la relación luego de reiterados episodios de violencia. La joven sufrió la pérdida de cuatro piezas dentales. El juez Alberto Ortolani resolvió condenarlo.


  • Viernes 01 de Abril de 2022
Condenado violencia de género
La joven fue víctima durante tres años de la violencia física, verbal y psicológica.

El pasado 13 de diciembre del 2020 un joven golpeó brutalmente a su pareja en la vivienda que compartían en la localidad de Presidente Derqui y la dejó con numerosas lesiones. El joven, Alexis Ramírez de 20 años, fue condenado en las últimas horas a siete años de prisión.

Todo comenzó cuando la víctima, que tenía un hijo de un año y 11 meses con Ramírez al momento del hecho, le planteó al joven que debido a la constante violencia que recibía, se quería separar e irse de la vivienda del barrio Toro que compartían.

El imputado, en medio de una discusión, la tomó de los cabellos tirándola al piso y “comenzó a pegarle cachetadas en la cara, para luego tomarla nuevamente de los cabellos propinándole dos piñas en la cabeza primero y más tarde una patada en la boca, lo que le produjo la pérdida de cuatro dientes (incisivos frontales y laterales)”, explica la resolución a la que accedió Resumen.

Ante las amenazas de muerte ingresó a la vivienda la madre de Ramírez que, al ver a la víctima herida, la llevó al Hospital Sanguinetti del cual luego fue derivada al Hospital Odontológico de José C. Paz con una “lesión cortante de 3 centímetros en la región interna de la mucosa labial superior y fractura de al menos cuatro piezas dentarias (incisivos centrales y laterales superiores”.

El juez Alberto Ortolani, ante los hechos, manifestó según el documento al que accedió este medio que no había motivos para dudar de la joven y que “ha quedado demostrado que el imputado había mantenido una relación de pareja con la damnificada, y que en el marco de aquella el primero ejercía violencia de manera constante contra esta última”.

Para la decisión de la sentencia se tuvo en cuenta el conocimiento previo del agresor, que hacía boxeo y kick boxing, que le permitían “saber de qué modo pegar para no dejar marcas en la víctima, evitando de este modo que el prolongado sufrimiento de la misma se hiciera desde este enfoque visible a los ojos de terceros”.

Por otro lado, Ortolani destacó “la extensión del daño causado” ya que “se trató de un contexto de violencia tanto física como psicológica, sostenida en el tiempo, que aún hoy refleja sus consecuencias”. “Por un lado, la víctima experimentó la pérdida de varias piezas dentarias, y a la fecha, producto de lo costoso del tratamiento, no ha podido siquiera colocarse implantes. Por otra parte, la afectación psicológica que le produjo lo sucedido”, planteó.

Al finalizar, Ramírez fue condenado “a la pena de siete años de prisión, con más las accesorias legales y el pago de las costas del proceso” por “daño y lesiones graves agravadas por el vínculo y por ser cometidas en un contexto de violencia de género”.

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