Viernes 02 de Diciembre de 2022
Talleres vivenciales

Convivencia positiva en escuelas secundarias, uno de los desafíos de la Post Pandemia

Las capacitaciones se iniciaron en la Escuela Secundaria Nº21 de La Lonja en dos jornadas semanales para ambos turnos, finalizando el próximo jueves en este establecimiento educativo. En total pasarán por los talleres 300 alumnos.


  • Domingo 28 de Agosto de 2022
Convivencia postpandemia

A principios de este mes, con el auspicio de Rotary Club Pilar Norte y Rotary Club Pilar, se iniciaron los talleres de “Convivencia positiva”, un programa dirigido a alumnos de escuelas secundarias, dictado por el profesor Marcelo Villavicencio, docente y facilitador de Peace Education Fundation, para su programa de resolución de conflictos y mediación, con vasta experiencia en la temática a nivel local y nacional.

Los presidentes de las entidades de servicio propiciantes de la actividad, Mónica Moretti (RCPN) y el doctor Mario Salvador Burcheri (Rotary Club Pilar), participaron de la apertura de los encuentros, junto al director de la escuela Daniel Navarro.

“El reto de los centros escolares es desarrollar un modelo de convivencia asumido por la comunidad educativa”, explicó a Resumen el profesor Villavicencio.

En el comienzo de estos talleres se está trabajando con alumnos y alumnas de los turnos mañana y tarde en jornadas de tres horas consecutivas para cada curso.

“En total, calculo que finalizando el jueves en esta escuela serán cerca de 300 alumnos de entre 15 y 17 años, los que participaron del curso. En todos los talleres se observó gran entusiasmo, y muy buena receptividad a las actividades desarrolladas por parte de los jóvenes”, aseguró el facilitador.

La convivencia escolar después de la Pandemia

“No ha sido fácil para las comunidades educativas retomar la presencialidad y el ritmo acostumbrado de funcionamiento en sus establecimientos –aseveró a nuestro medio Villavicencio-. Son variadas las situaciones, actitudes y conductas negativas entre estudiantes y también hacia docentes, que se han venido vivenciando en algunas escuelas de todo el país. Todas ellas son manifestaciones negativas que ponen en riesgo la construcción de comunidades educativas de calidad. Tal vez vivenciamos un cambio muy brusco al pasar de cuarentenas y virtualidad a presencialidad, sin aforos, con horarios, clases, contenidos y materias en una jornada escolar demasiado completa”.

“Lo cierto es que luego de casi dos años de encierro, algún nivel de implicancia tiene la pandemia en las causas que explican estas situaciones de conflictividad en el ámbito escolar. Ya a finales de 2020, iniciado el largo tiempo de cuarentena en todo el mundo, el Comité de Derechos del Niño de Naciones Unidas declaraba que niños, niñas y adolescentes (NNA) son una de las poblaciones más vulnerables en este período, en tanto se encuentran mayormente expuestos a los graves efectos físicos, emocionales y psicológicos, consecuencia de los largos períodos de restricciones y encierro”, explicó.

“Por ello desde Rotary Club, pensaron en contribuir con estos talleres vivenciales a lograr el objetivo de mejorar la convivencia en el ámbito escolar. En el ámbito que nos ocupa, "aprender a convivir" constituye una de las finalidades básicas del sistema educativo. Aspectos como el ejercicio responsable de la ciudadanía, el aprender a implicarse en el propio centro y en la vida social, el aprendizaje del diálogo, el respeto a los derechos humanos, la empatía hacia las víctimas, la actitud positiva ante los conflictos, el desarrollo de habilidades sociales y el control emocional, la capacidad de convertir ideas en proyectos y de llevarlas a término, el autoconocimiento y el desarrollo de la autoestima, son el núcleo de estas competencias y son aprendizajes imprescindibles para "aprender a convivir"”, amplió.

“Desde este punto de vista, los Planes de Convivencia se convierten en una herramienta muy útil para repensar, diseñar y visualizar las intencionalidades educativas de los centros respecto a estas competencias. La escuela es un lugar privilegiado de aprendizajes, no solo de contenidos académicos sino también de pautas de convivencia, de respeto a las normas y a los valores de una cultura solidaria, de reconocimiento y aceptación de las diferencias. Desde nuestra mirada no se trata de evitar el conflicto en la convivencia cotidiana sino de aprender a mirarlo y procurar resolverlo a través del encuentro con el otro; el conflicto es parte de la vida y puede usarse como una oportunidad de aprendizaje y crecimiento personal por parte de jóvenes y adultos”, compartió.

“Estos talleres tienen como objetivo ofrecer recursos para trabajar con los alumnos y alumnas del mismo curso vinculados a los componentes del Programa de Resolución de conflictos y mediación de la PEF (Peace Education Foundation), aplicando dinámicas y espacios de reflexión individual y colectiva con un abordaje cooperativo”, apuntó el profesor Marcelo Villavicencio.

Es muy probable que los próximos talleres vivenciales se lleven a cabo en la Escuela Secundaria Nº35 de barrio Pinazo, cuyos directivos ya han manifestado su interés en ofrecerlos a su alumnado.

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