Lunes 17 de Enero de 2022
Con Alma de Barro

“Nosotros, como casi todas las cosas que hizo la biblioteca, las hicimos siempre sin recursos”

Hace dos meses, la Biblioteca Palabras del Alma comenzó la construcción del primer teatro de barro de la Argentina. El proyecto es ambicioso y su construcción es comunitaria. Los trabajos y desafíos en tiempos post pandemia. Caminemos juntos, el nuevo libro de Hernán Nemi que refleja la tarea comunitaria de la Biblio, nos presenta reflexiones e interrogantes inspiradores.


  • Domingo 05 de Diciembre de 2021
hernán nemi

Sus tiempos son acotados pero, con la generosidad que lo caracteriza, Hernán Nemi no dudó en conversar ampliamente con Resumen sobre el sueño que desde la biblioteca Palabras del Alma está comenzando a cobrar vida: el primer teatro construido en barro de la Argentina.

La propuesta comenzó a concretarse con más compromiso y voluntad que dinero hace poco más de dos meses y, si bien no se sabe cuándo va a estar finalizado, Nemi no duda que lo van a lograr como todo lo que desde la Biblio se proponen. Para ellos el dinero no es determinante, quizá si lo fuera muchos de los logros alcanzados no existirían.

Jaguata Pavé Caminemos juntos, el título del último libro de Herman, es el reflejo de la tarea realizada de manera tan transparente que hasta sus páginas deberían serlo, como le comentó a Nemi un lector.

Desde hace algunos meses en la Biblioteca Palabras del Alma comenzaron la construcción de un nuevo espacio, en esta oportunidad de barro, ¿cómo surgió la idea de crear este teatro?

Surgió por dos motivos, uno más práctico porque las construcciones en barro son más económicas, respetuosas del medio ambiente y nosotros estábamos sin plata y queríamos construir un teatro porque en Alma de Barro, que es un grupo comunitario, somos muchos y el espacio de la biblioteca, que está muy cargado de cosas, nos queda chico para las funciones. Entonces, por un lado era práctico, y por el otro lado -porque es la bandera de la biblio y del grupo de teatro- es el trabajo comunitario. A nosotros nos encanta construir comunitariamente, juntarnos a pisar el barro y estar una hora y media levantando ese barro y convirtiéndolo en una pared. Esa ceremonia comunitaria para nosotros tiene mucho sentido.

¿En qué momentos se lleva adelante la construcción, la ceremonia comunitaria?

Lo que arrancó hace dos meses aproximadamente es lo que va a ser un obrador y después un galpón (cuando esté terminado) para la utilería; es un espacio independiente a lo que va a ser la sala central y más pequeño porque nos sirve para aprender, para equivocarnos y prepararnos para la construcción de la sala que está proyectada para más de cien personas. Entonces, los miércoles a las 16.30 y los viernes y los sábados a las 14.30 hacemos la minga, que es este encuentro con todos aquellos que quieran venir a dar una mano y aprender la técnica que es muy sencilla y que se puede reproducir en las casas.

En este momento están viniendo muchos adolescentes del barrio y nosotros soñamos con que a futuro puedan aplicar otras maneras de construcción más sustentables, más económicas y sobre todo más bonitas y pintorescas, más concordantes con el medio que las rodea que las construcciones muy precarias que hay en muchos barrios. Así que esos tres días de la semana, y en esos horarios, están abiertas las puertas para todos los que quieran venir a trabajar y colaborar en jornadas de dos horas, dos horas y media. 

¿Al día de hoy en qué situación está la construcción?

Está hecha toda la platea, que es una construcción clásica (realizada por un albañil) y tenemos un metro de pared en todo el perímetro. La construcción en barro es respetuosa de la naturaleza, y en ésta no hay líneas rectas, entonces son construcciones siempre medio redondeadas, aún esto que es un galponcito. Y vamos avanzando.

¿Quién les hizo el diseño?

El diseño lo hizo una arquitecta de Cañuelas que vive en Eco Aldea Nakkal. Allí son varias familias que compraron hace años unos campos y son cinco casas de barro preciosas de dos o tres pisos. Ella es una arquitecta que se formó en el estilo tradicional pero hace años que viene incursionando en este tipo de construcciones. Y si bien en esta primera etapa lo que estamos haciendo es muy sencillo, la sala principal del teatro requiere ciertas complejidades, como por ejemplo la construcción del techo. Ella muy generosamente nos está orientando y nosotros varias veces visitamos la eco aldea, luego ellos nos visitaron a nosotros en Peruzotti. Y también está el arquitecto Valerio, de aquí de Pilar, que también nos está ayudando y acompañando de cerca.

¿Cómo fue el nexo con la eco aldea de Cañuelas?, ¿cómo conocieron a esta arquitecta?

Hace años amigos de la Fundación Pibes nos invitaron a conocer ese proyecto, con la idea de que este grupo de personas que viven en la eco aldea Nakkal pudieran viajar a Misiones y mejorar las construcciones en tierra que hacen las comunidades guaraníes. Ellos estuvieron unos meses allá trabajando con los guaraníes, intercambiando información y métodos de trabajo. Después, durante algunos años no nos volvimos a ver porque el proyecto en Misiones se cortó y cuando empezamos a pensar en construir un teatro nuevo, alguien del grupo propuso lo de la bio construcción y ahí recurrimos a ellos que son nuestros amigos y los conocemos desde hace ya varios años. El año pasado nos volvimos a comunicar, de acá fuimos tres compañeros a capacitarnos en la construcción en barro. Ellos hacen talleres abiertos a la comunidad de tres o cuatro días donde uno aparte de lo teórico trabaja en las construcciones de ellos. Y ahora nosotros vamos multiplicando ese saber y contamos con su acompañamiento.

¿Qué elementos utilizan para la construcción?

La construcción en barro es ancestral que sigue vigente en muchas partes del mundo, por ejemplo hay pueblos de África en los cuales todas las casas son hechas con barro, la muralla china es un claro testimonio de este estilo. Lo que nosotros mezclamos es tierra, arena, bosta de caballo y paja. Las proporciones no son la fórmula de la Coca Cola porque depende del tipo de tierra, depende del tipo de arena, y nosotros estamos comprando estos materiales (salvo la bosta que gente amiga nos la regala). Lo económico de la bioconstrucción es que la tierra se saca del mismo terreno, el elemento central de esa mezcla que es la tierra está muy accesible. Nosotros hoy estamos comprando la tierra porque en el predio donde va a estar el teatro, que está justo al lado de la biblioteca, hay una cancha de fútbol. Y si bien vamos a usar la mitad de ese predio, no queremos sacarle la otra mitad a la cancha.

¿Para cuándo creen que este sueño sea realidad?

Nosotros en este momento no tenemos dinero, nada. Con lo que hoy hay no llegamos ni a comprar las chapas para techar el galpón. Dependemos mucho de los recursos que vayamos generando y que vayan apareciendo. Ahora hay una función de teatro a beneficio de la construcción del teatro comunitario a cargo de Soñarte, bajo de dirección de Sonia Siloti, y la obra se llama “Cambios, una nueva realidad” y la función es el domingo 12 de diciembre a las 20 en el teatro Ángel Alonso. Para recaudar también estamos haciendo y vendiendo mermeladas y vamos a hacer una feria americana antes de fin de año; lo que sucede es que la construcción es carísima, pero vamos avanzando a medida que podemos.

Este teatro va a ser el primer teatro de barro de la Argentina. Además de la forma, similar a una flor, además de un escenario que podrá armarse en distintos lugares, además de estar en uno de los barrios más humildes de Pilar, además de que va a ser construido comunitariamente, también tiene un plus que es la primera experiencia de construcción en barro aplicada a un teatro. Y el Municipio también nos ofreció su colaboración y estaremos esperando a ver con qué nos pueden dar una mano. El avance, entonces, es incierto. Nosotros, como casi todas las cosas que hizo la Biblioteca Palabras del Alma, las hicimos siempre sin recursos, no esperamos a tenerlos para empezar si no que empezamos a trabajar y vamos militando y haciendo todo lo posible para que los recursos surjan. Y nuestra experiencia es que siempre han surgido. Por lo tanto, no tenemos dudas que van a surgir en esta ocasión también; será más rápido o será más lento, pero lo vamos a hacer.

¿Qué recuerdos se van registrando y atesorando de toda esta etapa?

Hay un documentalista de Pilar que está filmando y va a hacer una película, se llama Mariano Casado. Él hace documentales y está registrando todo el proceso.

Además nosotros vamos filmando y ahora hemos encontrado algo muy práctico que son los vivos de Instagram, porque queda guardado en la red y no ocupa lugar como un video. Eso nos deja un registro que después nos va a permitir reconstruir.

Y desde lo concreto hay menos gente trabajando de la que esperábamos, porque hicimos un diagnóstico errado del final de la pandemia. Para el trabajo comunitario la post pandemia es muy compleja, hay mucha gente que no ha vuelto a estar presencialmente, muchos compañeros que pensábamos que iban a estar después de un año y medio encerrados no volvieron. Este es uno de los primeros diagnósticos de esta época.

¿A qué atribuís esta situación de no presencialidad, de no encuentro?

Creo que hay situaciones de depresión muy grandes. Hay una ONG que trabaja en prevención de suicidios y están estallados de trabajo, están concurriendo a muchas escuelas, se sabe de muchos suicidios estos días. Pero no es un tema de cuidarse, fijate que esto no pasa con las fiestas patronales o con el fútbol, hay alguna cosa de la construcción comunitaria -que es muy hermosa pero que exige tiempo y compromiso- que está costando bastante. Considero que esto sucede porque hay un tema de tristeza, de angustia, de depresión, más allá de los casos puntuales de pérdida de trabajo, cambios laborales, meses de encierro o la pérdida de seres queridos. Esto es un combo que hace que a muchas personas les esté costando más salir. Yo lo sintetizaría así: la biblioteca en los últimos dos o tres meses reabrió un montón de espacios pensando que iba a ir muchísima gente, y la verdad es que hay mucha gente que lo está disfrutando, pero son menos de los que nosotros pensábamos que iban a sumarse.

Estamos hablando del sueño del teatro de barro y hace pocos días en otro teatro, el Ángel Alonso, presentaste tu nuevo libro “Caminemos Juntos” ¿qué nos podés contar de esta nueva producción?

El libro es un ensayo o una reflexión sobre el trabajo comunitario al calor de la experiencia en la Biblioteca. Si bien el libro recorre momentos claves de la Biblioteca (creación, rechazo en el 2014 a subsidio de fondo buitre, el Plan Fines) no es un texto sobre su historia sino una reflexión sobre el trabajo comunitario que yo espero que pueda ser un material interesante para una cooperativa, para un centro de jubilados, un partido político, para un gremio o cualquier espacio que apunte al trabajo comunitario. En el libro está la experiencia, la reflexión de la experiencia y un diálogo en cada capítulo con un escritor, filósofo y antropólogo. El libro es todo eso y pretende algunas cosas: compartir experiencias, ayudar a algunos a formularse preguntas y la transmisión de la experiencia comunitaria como alegría, placer, erotismo, si queres usar una palabra más provocadora. El libro apunta a transmitir el trabajo comunitario como oportunidad de ser más felices, más plenos, más sanos, como otra manera de pensar las relaciones personales, una micro propuesta de sociedad más cooperativa y menos competitiva.

 

Clarisa Bartolacci

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