Pilar homenajeó a Manuel Belgrano a 256 años de su nacimiento

El Instituto Belgraniano realizó una jornada conmemorativa en la Biblioteca Mitre que incluyó el cambio de presidencia, una disertación sobre el legado histórico y económico del prócer y la participación de vecinos, docentes, estudiantes y excombatientes de Malvinas.

Con motivo del 256° aniversario del nacimiento del general Manuel Belgrano, el Instituto Belgraniano del Pilar llevó adelante una jornada conmemorativa que combinó actividades institucionales, un cambio de autoridades y una profunda reflexión sobre el legado histórico, político y económico del creador de la bandera.

Las actividades comenzaron por la mañana con la participación de representantes de la entidad pilarense en el acto central organizado por el Instituto Belgraniano de la República Argentina en el Convento de Santo Domingo, en la Ciudad de Buenos Aires, uno de los sitios históricos más vinculados a la memoria del prócer.

Por la tarde, la celebración continuó en la sede de la Biblioteca Popular Bartolomé Mitre, donde se desarrolló el acto central local. Allí se concretó además la renovación de autoridades del Instituto Belgraniano del Pilar. El doctor Daniel Castro, quien finalizó su mandato al frente de la institución, cedió la presidencia a la doctora María Cecilia Belando.

El encuentro contó con la presencia de integrantes del Instituto Belgraniano del Pilar, miembros de la Biblioteca Popular Bartolomé Mitre, representantes de la Asociación Veteranos Continentales de la Guerra de Malvinas, docentes, estudiantes y vecinos de la comunidad.

Uno de los momentos más destacados de la jornada fue la disertación del profesor Gastón Bivort, quien abordó la construcción histórica de la figura de Manuel Belgrano y la evolución de su reconocimiento en la memoria colectiva argentina.

Durante su exposición, Bivort explicó que la necesidad de visibilizar y difundir la figura de Belgrano atravesó dos etapas fundamentales. La primera se desarrolló entre fines del siglo XIX y comienzos del XX, cuando la denominada Generación del 80 impulsó una fuerte política de construcción de identidad nacional. En ese contexto, las escuelas se transformaron en verdaderos "templos cívicos" destinados a integrar a una población compuesta mayoritariamente por hijos de inmigrantes.

Según detalló el historiador, la creación del Panteón de Próceres, la incorporación de las efemérides al calendario escolar, la enseñanza obligatoria de la historia y la geografía, junto con la construcción de monumentos y museos, fueron herramientas fundamentales para consolidar el culto patriótico y posicionar a Belgrano como una de las figuras centrales de la historia nacional.

La segunda etapa, explicó, se produjo a partir de la década de 1930 con el auge del revisionismo histórico, el nacionalismo y la reivindicación de los próceres como símbolos de identidad. En ese marco surgió el Instituto Nacional Belgraniano, creado en 1944 durante el gobierno de Edelmiro Farrell con el objetivo de investigar, estudiar y difundir la vida y obra de Belgrano.

Bivort repasó además algunos hitos de la institución, que logró editar 35 libros y recopilar documentación histórica fundamental sobre el prócer. También expresó preocupación por la reciente decisión del Gobierno nacional de disolver el organismo junto a otras entidades culturales, medida que generó inquietud entre historiadores y docentes por la continuidad de las tareas de preservación documental.

La conferencia dedicó un extenso capítulo al pensamiento económico de Belgrano, aspecto que, según el expositor, suele quedar relegado detrás de su papel militar y de su condición de creador de la bandera.

"Belgrano fue mucho más que el costurero de la Patria", recordó Bivort citando al intelectual Rodolfo Terragno. En ese sentido, destacó que el prócer fue uno de los primeros economistas argentinos y un firme impulsor del desarrollo productivo, la educación y la generación de empleo.

El profesor recordó que Belgrano defendía un modelo basado en el equilibrio entre agricultura, industria y comercio. Consideraba a la agricultura como la base del desarrollo económico, promovía la industrialización de las materias primas para agregar valor y sostenía la necesidad de un comercio libre que evitara los monopolios heredados de la etapa colonial.

Asimismo, resaltó la importancia que el prócer otorgaba a la educación pública como herramienta para combatir la pobreza y generar oportunidades. Entre sus iniciativas se encontraban la creación de escuelas de dibujo técnico, matemáticas y náutica, destinadas a formar mano de obra especializada y fortalecer el desarrollo económico local.

La jornada concluyó con una merienda compartida, donde los asistentes disfrutaron de chocolate caliente, tortas fritas y otras especialidades criollas, en un clima de encuentro comunitario y reflexión sobre la vigencia del pensamiento de uno de los principales protagonistas de la historia argentina.

A 256 años de su nacimiento, la figura de Manuel Belgrano volvió a ocupar un lugar central en Pilar, no sólo como héroe de la independencia, sino también como un pensador que imaginó un país basado en la educación, la producción y el desarrollo nacional.

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