Dio positivo de alcoholemia, mientras aún cumple una sanción por una infracción similar
Arrojó 0,39 gramos de alcohol por litro de sangre y alegó haber comido una ensalada con vinagre. Durante el procedimiento, el conductor reconoció que todavía cumple tareas comunitarias por un mismo caso detectado el año pasado.
Un control de rutina realizado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) sobre la Panamericana terminó convirtiéndose en uno de los procedimientos más comentados en los últimos días. El protagonista fue un joven de 22 años, quien fue detectado conduciendo con alcohol en sangre y sorprendió a los inspectores al revelar que todavía se encuentra cumpliendo una sanción por una infracción similar registrada el año pasado.
El operativo se desarrolló a la altura del Peaje Tortuguitas, donde los agentes realizaban controles preventivos en el marco de la Ley de Alcohol Cero que rige en la provincia de Buenos Aires. Al someterse al test, el conductor obtuvo un resultado de 0,39 gramos de alcohol por litro de sangre, una cifra suficiente para configurar una infracción y derivar en la inmediata retención de su licencia.
Mientras los inspectores le explicaban las consecuencias administrativas de la falta, el joven reconoció que ya había atravesado una situación parecida. Incluso recordó el episodio que protagonizó durante 2025 y comentó: "Tuve un quilombo que me hizo viral, imagínate".
Según quedó registrado en las imágenes del procedimiento, inicialmente intentó atribuir el resultado a una comida familiar. Explicó que había compartido una cena y sugirió que una ensalada condimentada con vinagre podía haber influido en la medición. Sin embargo, los agentes descartaron rápidamente esa posibilidad. Ante las explicaciones del conductor, uno de los inspectores fue categórico: "Esto es una alcoholemia positiva, no es la ensalada. Esto es alcohol".
Minutos después, el joven admitió que también había consumido una copa de vino durante el encuentro familiar. "Me dio para probar el abuelo de ella", señaló al referirse a un familiar de su novia, quien viajaba junto a él al momento de la fiscalización.
Durante la inspección del vehículo también fueron hallados vasos con bebidas alcohólicas. Consultado sobre esos elementos, el conductor aseguró: "Yo no lo toqué, lo compré para ella".
Lo que más llamó la atención de los agentes fue la reincidencia. El propio joven explicó que aún realiza tareas comunitarias impuestas tras una alcoholemia positiva detectada luego de un accidente de tránsito ocurrido durante 2025. Es decir, la nueva infracción se produjo mientras todavía cumplía las consecuencias derivadas del hecho anterior.
Además de la retención de la licencia, deberá afrontar las sanciones previstas por la legislación vigente. Según informó la ANSV, la multa podría alcanzar los $2.215.000 y también enfrenta una nueva inhabilitación para conducir que podría extenderse entre tres y dieciocho meses.

