Cáncer de próstata: Advierten que 7 de cada 10 hombres no se controlan y suele detectarse tarde

Bayer destacó los avances en tratamientos de nueva generación orientados a mejorar la calidad de vida de los pacientes y retrasar la progresión de la enfermedad. Especialistas remarcan la importancia del diagnóstico precoz mediante controles anuales y análisis de PSA.

El cáncer de próstata continúa siendo una de las principales amenazas para la salud masculina en la Argentina. Según datos del Instituto Nacional del Cáncer (INC), cada año se detectan más de 13 mil nuevos casos en el país, una cifra que representa cerca del 20% de todos los tumores diagnosticados en hombres. Sin embargo, especialistas advierten que la mayoría de los pacientes llega al diagnóstico en etapas avanzadas debido a la falta de controles preventivos.

De acuerdo a los datos difundidos por profesionales de la salud, 7 de cada 10 hombres no concurren al médico si no presentan síntomas, una conducta que dificulta la detección temprana y reduce las posibilidades de curación. En ese marco, remarcan la necesidad de generar una mayor "conciencia urológica" en la población masculina.

Actualmente, el análisis de PSA (antígeno prostático específico) en sangre se consolidó como la principal herramienta para detectar la enfermedad de manera precoz. A diferencia de años anteriores, donde el tacto rectal ocupaba un rol central en el diagnóstico, las nuevas guías clínicas europeas priorizan el PSA como primer paso en el screening debido a su mayor sensibilidad para identificar tumores en etapas iniciales.

"El cáncer de próstata diagnosticado a tiempo se cura", afirmó el doctor Diego Barreiro, médico urólogo del Hospital Durand e impulsor de la Carrera Celeste, una iniciativa solidaria que desde 2024 busca concientizar sobre esta enfermedad.

"Los hombres no están acostumbrados a ir al urólogo a controlarse. Hoy por hoy, a partir del PSA, esto es, un análisis de sangre, se puede diagnosticar el cáncer de próstata de forma precoz", explicó el especialista.

El PSA es una proteína producida por la próstata que puede medirse mediante un análisis de sangre simple, rápido e indoloro. Cuando sus valores aparecen elevados, puede ser una señal de alerta que requiere estudios complementarios para confirmar o descartar la enfermedad.

Las recomendaciones médicas actuales indican realizar controles anuales desde los 50 años en hombres sin factores de riesgo y a partir de los 45 años en aquellos con antecedentes familiares de cáncer de próstata.

En caso de detectar valores elevados, el abordaje se complementa con estudios de diagnóstico por imágenes y otras herramientas de precisión que permiten determinar el estadio de la enfermedad y definir el tratamiento más adecuado.

Los especialistas remarcan que la detección temprana resulta determinante para mejorar las probabilidades de curación. Dependiendo del avance del tumor, los tratamientos pueden incluir cirugía, radioterapia, hormonoterapia, quimioterapia o vigilancia activa.

En paralelo, la innovación terapéutica también avanza con nuevos desarrollos orientados a mejorar la calidad de vida de los pacientes. Desde Bayer destacaron el impulso a tratamientos de última generación para retrasar la progresión del cáncer y reducir efectos adversos.

"Estamos investigando y desarrollando nuevos tratamientos, como la hormonoterapia de nueva generación, que tiene menos efectos adversos y mejora la calidad de vida de los pacientes", explicó el doctor Darío Galmarini, oncólogo clínico y asesor médico de la compañía.

Según detalló, estas terapias también buscan minimizar las interacciones medicamentosas, un aspecto especialmente importante en pacientes mayores que suelen recibir múltiples tratamientos por otras patologías.

Entre los avances más recientes se encuentra un inhibidor oral de receptores de andrógenos, aprobado en más de 85 países y recientemente habilitado por la ANMAT para una nueva indicación vinculada al tratamiento del cáncer de próstata metastásico sensible a hormonas.

"Es necesario concientizar más, que los hombres vayan a controlarse aunque no tengan síntomas", insistió Barreiro, quien remarcó que un simple examen anual puede marcar la diferencia entre un diagnóstico precoz y una enfermedad avanzada.

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