Lunes 08 de Agosto de 2022

Tienen un hijo autista, pidieron a los vecinos que bajaran la música y le balearon la vivienda

Hace meses que César Rico pide en el barrio que el volumen de la música no sea elevado para que su hijo, de 4 años, no entre en crisis. Lo han golpeado, amenazado y a pesar de las denuncias, le balearon la vivienda el domingo.


  • Martes 13 de Octubre de 2020
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Hace meses que César Rico pide en el barrio que el volumen de la música no sea elevado para que su hijo, de 4 años, no entre en crisis. Lo han golpeado, amenazado y a pesar de las denuncias, le balearon la vivienda el domingo.

Una familia del barrio Agustoni hace ya meses que vive una pesadilla debido a sus vecinos pero, este último fin de semana, la situación llegó a uno de los puntos máximos de violencia: un individuo se acercó y baleó el frente de la vivienda.

https://youtu.be/mpRyO9k1mN4

César Rico reclama, hace meses, para que sus vecinos eviten utilizar música a altos volúmenes ya que su hijo de 4 años es autista. El pequeño, ante ruidos fuertes, entra en crisis que muchas veces provoca que se autolesione pero a pesar de los pedidos por la salud de su hijo, sus vecinos nunca han cambiado: cada vez hay más reuniones, más fiestas y música a volúmenes cada vez más elevados.

“Esto es de hace varios años, que tenemos problemas con los vecinos por la música. Mi hijo tiene autismo y le hace mal. Esta gente pone música altísima. Hemos ido a pedírselo, pero nunca lo hacían, ponían más fuerte mientras yo veía a mi hijo que se golpeaba la cabeza contra la pared denunciamos en el Municipio. Nos empezaron a amenazar, estacionan autos frente a mi casa para provocarnos”, contó a Diario Resumen, César Rico.

Asimismo detalló que ya han denunciado en reiteradas oportunidades lo que ocurre al Municipio, la policía y fiscalía pero que nunca han tenido una respuesta favorable: “ya no sabemos qué hacer, estamos solos, nadie nos da soluciones. La fiscalía jamás lo notificó por amenazas o las lesiones físicas”.

Es que hace un tiempo, contó César, un grupo de entre siete y ocho personas, le dieron una brutal golpiza pero aquella denuncia nunca prosperó. “Me agarraron entre siete u ocho, me golpearon todos. A los pocos días, hubo varios tiros en nuestra casa. Fuimos a hacer la denuncia, la policía del destacamento, no nos creyó y tuvimos que comprar una cámara porque, nadie nos creía”, añadió.

“En el Destacamento se nos ríen, nos tratan mal cada vez que vamos a denunciar. Hay un kiosco ilegal que les vende alcohol a menores, se juntan 15 personas todo el fin de semana, mi hijo no pudo dormir en todo el fin de semana. Cada vez que empiezan con ruido, llamamos a la policía porque no queremos salir a enfrentarlos. No podemos salir a hablar con el móvil porque vienen con ladrillos. No podemos salir cuando están agresivos ni al portón de nuestra casa” lamentó César.

El domingo todo llegó a un límite que la familia espera, no pase a peores. A pesar de que ese mismo día César y su familia estuvieron hasta las 14 en el Destacamento, los efectivos policiales hicieron caso omiso a sus denuncias y, horas después, un hombre se acercaba a la vivienda a disparar indiscriminadamente.

“El domingo fuimos, nos llevamos una silla, les dijimos que no nos íbamos sin una solución. Se nos reían, nos dijeron que nos harían un acta por violar la cuarentena si no nos íbamos y nos tuvimos que ir. Acá se juntan a tomar, fumar y la policía no hace nada y nosotros, por reclamar por los derechos de mi hijo, nos querían hacer un acta”, explicó César.

Tras intentar denunciar nuevamente él debió ir a trabajar pero, cerca de las 20, su esposa lo llamó llorando para contarle que habían disparado contra la vivienda. “El mismo domingo que no nos escucharon en la policía, vació un cargador un hombre en el portón. Ocho disparos. Mi hijo tiene 4 años y sabe lo que son los disparos, estamos asustados, no podemos dormir. Un solo día nos pusieron un patrullero y ya no sabemos qué hacer, pusimos la casa en venta, no podemos irnos a alquilar. Ya no sabemos qué hacer, tenemos miedo porque nadie nos protege”, destacó.

El ataque quedó grabado y los impactos en el portón y el automóvil de la familia, están, pero la policía aún no ha hecho nada. “Ellos vinieron a matarnos. A esa hora solemos estar afuera, jugando con el nene. Vinieron a matar, tiraron a la altura del nene, a 1 metro de altura al portón. No se hizo nada, la justicia, el estado, no da respuesta, no damos más. A esta altura, estamos ya esperando lo peor”, cerró César Rico.

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