Martes 06 de Diciembre de 2022
Historias que hacen historia

El “templo de la cultura” pilarense cumple 100 años

Por Augusto Zamarripa


  • Domingo 13 de Marzo de 2022
biblioteca pilar

Disfrutando de muchas beldades del nuevo paseo del centro de nuestra ciudad, alrededor de nuestra plaza 12 de Octubre, asombrados del cambio que se le ha dado a la fachada tanto de la Iglesia Nuestra Señora del Pilar, como a nuestro Palacio Municipal cuyo frente está siendo reconstruido y pintado con colores sobrios, acorde a los del templo eclesiástico, algo intrigados de cómo se organizará tanto el tránsito del microcentro de nuestra ciudad, como el estacionamiento, al convertirse en peatonal todo el contorno del paseo, así cómo preocupados por lo que pasará con los desagües pluviales en la zona; nos detuvimos en la esquina de la calle Hipólito Yrigoyen y Belgrano, adentrándonos por esta última nos encontramos con el “templo de la cultura pilarense…”, el edificio de la Biblioteca Popular Bartolomé Mitre.

La primera imagen que se me representó, fue la de una innumerable cantidad de niños y jóvenes pilarenses nutriéndose con la páginas de los textos que abundan en el recinto e, inmediatamente, ante mis ojos asomó la figura de alguien que fue el alma mater de la llamada “Biblio…”.  La imagen de doña Edelma Burgueño de Lembeye vino a mi memoria y escuché su voz amable, afable y suave que me decía “cómo andas Augustito…”

Fue entonces que comencé a remontarme a unos años atrás, en la década del 50 y 60, cuando Pilar continuaba manteniendo algunas costumbres de “aldea”, donde era difícil acceder a una literatura hogareña. Sólo por mencionar algunos títulos como “Mujercitas” de Louisa May Alcott , “De los Apeninos a los Andes” de Edmundo De Amicci, las Rimas de Gustavo Adolfo Becquer o los “ Veinte poemas de amor y una canción desesperada” de Pablo Neruda, había que encargarla en la “Librería Armando” (anexo de la peluquería de Don Armando Valle) situada en la calle Rivadavia entre Lorenzo López e Independencia.                            

 Por ese entonces Don Armando viajaba en el ferrocarril San Martín, una vez al mes, a Capital Federal para traer los libros encargados. No sólo los de lectura, sino los de estudio como los recordados Manuel del Alumno Bonaerense, o los de las distintas materias del ciclo secundario.

Luego de la lectura de los mismos, dentro del ámbito familiar, se procedía a donarlos a la Biblioteca Popular “Bartolomé Mitre “aumentando el caudal de lectores. Lo mismo se hacía con los libros de texto, luego de terminar el ciclo lectivo, tanto primario como secundario, beneficiando a todo aquel que no podía tener sus propios libros.

De inmediato volví a la actualidad y a la realidad, y fue la presidenta de la comisión directiva de la Bartolomé Mitre quien muy gentilmente se acercó a saludarme, con su simpatía y amabilidad de siempre, la señora Sonia Lembeye de Alvarez.

Haciendo con ella un recorrido por las instalaciones, pude apreciar la cantidad de libros tanto de actualidad como reliquias que colman las estanterías y vitrinas del centenario lugar. No pude más que agradecer el recibimiento de Sonia y de felicitarla por la labor realizada tanto por ella como del resto de los miembros de comisión, como así a los fundadores que allá por el año 1921, en la casa de la familia Metetieri, se reunían asiduamente y tuvieron la brillante idea de crear una biblioteca popular para el pueblo de Pilar.

Aquellos jóvenes, pilarenses todos, fueron Alberto Irazoqui, Carlos Battaglia, Eduardo Ferrarotti, Santiago Bergé y Domingo Metetieri, quienes lograron su propósito apenas unos meses después. En marzo de 1922, hace nada menos que 100 años, un siglo, abrieron las puertas de la institución, teniendo como primer presidente al destacado vecino Agustín Sanguinetti.

Luego de la amena charla y de concretar una donación de mobiliario para el salón de actos del primer piso de la Biblioteca, me despedí de la titular de la misma con la convicción de que sí, que había estado en “un templo”, pero no eclesiástico no de religión alguna, “el templo de la cultura y la educación en nuestro querido Pilar…” que el 12 de marzo cumple nada menos que 100 años de labor ininterrumpida y especialmente, de fructífera existencia.

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