Jueves 02 de Diciembre de 2021
Santiago Laurent

“El laburo diario, las horas invertidas, creo que nos diferencian de otros dirigentes”

Tras la derrota de 2015, armó un frente con el hoy intendente Federico Achával. Desde allí se plantearon como una oposición dura al gobierno de Ducoté y de Cambiemos a nivel nacional y provincial. En 2019 llegaron al gobierno y hoy buscan el acompañamiento del pueblo tras dos años de gestión.


  • Domingo 07 de Noviembre de 2021
santiago laurent

Desde el colegio secundario supo que quería militar en política y dedicarse a la función pública. Con 42 años, Santiago Laurent cuenta que tuvo un paso fugaz por el Frepaso, pero que el menemismo y la crisis de 2001 lo marcaron a fuego.

La música de los 90 con letras que hablaban de desocupación y deuda externa despertaron su inquietud y el interés en la política, junto a una generación que sintió “cansancio, hartazgo social y mucho descreimiento de la figura de los dirigentes políticos”.

Luego con la llegada de Néstor Kirchner a la presidencia, considera que hubo un antes y un después. “Comenzó a hacer cosas que muchos siempre soñamos como generación”, puntualizó.

El exconcejal opositor y secretario de Gobierno, que busca volver al Concejo Deliberante encabezando la lista del Frente de Todos, cuenta cómo se acercó al intendente Federico Achával para armar un frente opositor que “levantó la voz defendiendo la identidad de Pilar” durante el gobierno del exintendente Nicolás Ducoté.

Con un mensaje duro que busca pararse en la vereda de enfrente del discurso que plantea la oposición, Laurent defiende los dos años de gestión del gobierno municipal en medio de una pandemia que nadie esperaba.

¿Cuándo comenzaste a interesarte por la política?

Creo que siempre, desde muy chico, desde la adolescencia. Apenas terminé el secundario ya tenía decidido que quería estudiar ciencias políticas, que quería militar, que me quería dedicar a la política. En la escuela nunca tuve experiencia militante, sí interés por la política. Creo que ahí me influyeron algunos docentes, bastante mi vieja, y bastante la música. Mi mamá no fue de tradición militante pero sí de discutir bastante. Y en los 90, década menemista, la música tenía mucho contenido; recuerdo que escuchaba Todos tus muertos, y buscaba entender y comprender las letras. Era música que hablaba de la desocupación, de la falta de empleo, de la deuda externa. Ahí me surgió toda la inquietud y el interés en la política. Pero también se daba todo un cansancio y hartazgo social que vivió mi generación durante el menemismo y de mucho descreimiento de la figura de los dirigentes políticos.

Tuve muchos intentos militantes mientras estaba estudiando en la universidad, tuve una corta experiencia en el Frepaso, que me dejó frustrado como a tantos otros. Después vino el 2001 y viví la jornada del 20 de diciembre en la calle; hasta el 2003 hubo mucha incertidumbre, pero claramente hubo un antes y un después con la llegada de Néstor (Kirchner) al gobierno, porque fue un presidente que comenzó a hacer cosas que muchos siempre soñamos como generación. Hasta ese momento estábamos todos medio perdidos, pero esperando algo nuevo; y ese algo nuevo fue Kirchner quien empezó a hacer realidad cosas que esperábamos.

¿Qué destacás de la figura de Néstor Kirchner?

Primero la reivindicación de la política, hoy nos parece más común hablar de esto pero en ese contexto era algo impensado, eso era algo que se había perdido. El valor de la política, del Estado, de la figura de un presidente. Hasta que él llegó sentíamos que se votaba a alguien pero las decisiones se tomaban en otro lado, no las tomaban los presidentes sino los intereses económicos, el FMI que siempre llevaban al mismo modelo económico.

La figura de Néstor es reconstitutiva del valor de la política, del Estado, de la soberanía, esta noción de que somos un país y que tenemos que pelear por la autonomía, por un modelo de desarrollo propio. Kirchner vino a poner en orden el país. Y después obviamente hay muchísimas conquistas, el gobierno de Néstor desde lo simbólico y a partir del primer día, fue un gobierno de conquistas diarias. El de Néstor fue un gobierno más de emergencia, al cual él con su figura le ponía el cuerpo, batallando, plantándose; y el de Cristina fue más un gobierno de políticas universales: la asignación universal, la profundización del modelo, fue una etapa de mucho crecimiento económico, más trabajo y muchas medidas de protección social que fueron muy profundas. Lo de Cristina fue la consolidación del modelo. Lo de Néstor fue más épico.

¿Cómo y cuándo lo conociste a Achával?

A Federico lo conocí hace muchos años durante el gobierno de Cristina a través de amigos en común, cada uno estaba haciendo su experiencia, él dentro de la gestión de gobierno en Pilar, yo dentro del kirchnerismo en otros espacios de gestión.

Siempre tuvimos muy buen vínculo. Y a partir de la derrota del 2015 nos propusimos entre los dos que había que arrancar e iniciar un proyecto nuevo, también los dos teníamos en claro que nada bueno podía pasar estando Cambiemos gobernando el país y Pilar.

El primer día nos propusimos ser oposición a Cambiemos, a Ducoté, al macrismo en Pilar y trabajar y trabajar todos los días para buscar ser gobierno en el 2019.

Hicimos ese camino que fue de resistencia y oposición y levantar la voz cuando fuera necesario; y fue importante.

Hoy estamos haciendo esta nota acá en el Pellegrini, y una de las cosas que nos tocó defender fue el intento de (Mauricio) Macri de regalar este predio por decreto, nos tocó defender el predio en el cual querían poner el estacionamiento y ya estaba reservado para el hospital.

Fuimos una oposición que levantó la voz defendiendo la identidad de Pilar. Una de las cosas que más nos dolía del gobierno de (Nicolás) Ducoté era que venían a decirnos cómo teníamos que hacer las cosas, a dónde ir, esta soberbia de venir desde afuera y decir ustedes no entienden nada el Pilar de ahora va a ser de tal manera, y arrasar, como lo intentaron con el Pellegrini o el Hospital, que no es sólo una obra, es el sueño de toda una comunidad.

Con Federico construimos un proyecto muy sólido en los cuatro años que nos tocó ser oposición.

¿Cómo fue trabajar para ganar la intendencia?

Fue durísimo, pero trabajamos los cuatro años, no descansamos ni un día y el contexto también se iba empeorando, los comerciantes, las familias que conoces de los barrios que empeoraban su situación, la situación social cada día estaba peor y nuestro compromiso siempre fue estar presentes, poner la cara. Fueron cuatro años de caminar, de recorrer barrios, de recorrer merenderos, comedores, acompañar familias y muchas veces -al no ser gobierno- no tenes mucho para dar soluciones, pero si fue de acompañar mucho y de transmitir que podíamos tener un proyecto y que podíamos ser la alternativa.

Yo siento que Cambiemos apuesta a que la gente pierda la esperanza, con esa idea de la meritocracia y el esfuerzo individual. Todo lo contrario a lo que creemos nosotros en el Peronismo, donde una persona no puede realizarse en una sociedad que no la alienta. Y esto hizo que los cuatro años del gobierno sean muy difíciles pero, cuando el modelo de Macri empezó a mostrarse en profundidad, con devaluación y pérdidas de trabajo, comenzó una especie de resistencia.

¿Cómo es el trato con la gente, vecinos?

Yo creo que nadie se olvida de la marca que deja el kirchnerismo y mucho menos aquellos sectores más humildes o que atraviesan una mala situación. Particularmente lo que ocurrió es que, al poco tiempo de asumir, nos tocó el comienzo de la pandemia obligándonos a tomar decisiones extremas para cuidar la salud; obviamente, estas implicaron un esfuerzo enorme por parte de dichos sectores de la sociedad. Aún así siento que los vecinos nos valoran, que en el momento más difícil estuvimos presentes, acompañando a cada familia de Pilar que necesitó un plato de comida, y que no sólo pusimos un sistema de salud de pie sino que también lo hicimos con justicia social.

Cualquier vecino de Pilar que necesitó hisoparse, sea cual sea la situación económica que atravesaba, pudo hacerlo y tener los resultados en tiempo y forma. Así como también las familias que tuvieron que aislarse, obtuvieron el acompañamiento necesario por parte del Estado y aquel pilarense que contrajo el virus y se acercó a un hospital recibió la atención necesaria. Y considero que esto marca más allá de la gestión, una mirada política de cómo atender la pandemia.

Nosotros siempre hablamos del comienzo de la pandemia, en marzo éramos uno de los municipios más complicados ya que mucha gente había viajado a los países de riesgo y vuelto con el virus. Contábamos únicamente con nueve respiradores y hay que remarcar que en el momento más fuerte de la pandemia llegaron a haber más de 45 personas conectadas. Y hay que cuestionarse también, ¿qué hubiera pasado si el macrismo hubiera continuado en el gobierno? ¿Se hubiera invertido lo mismo que en esta gestión?

Salvar estas vidas conllevó un esfuerzo muy grande, en términos familiares, laborales, sentimentales. Fines de semanas que con Federico acompañamos a empresas del Parque, y de a poco nos fuimos encontrando con esta reactivación que se está dando gracias a que claramente estamos dejando de a poco la pandemia atrás. Y esto está permitido gracias a que nosotros, el Frente de Todos, somos un proyecto político que apuesta al mercado interno.

En Argentina y en esta elección, hace mucho tiempo que discutimos entre dos modelos. Por un lado, el macrismo que demostró durante los pasados cuatro años su manera de gobernar, haciendo desastres con el laburo de los argentinos; con apertura total de las importaciones cerrando muchas PyMEs (caso que vimos claramente en Pilar), donde generaron un endeudamiento que nunca se vio, ni en obras ni en infraestructura. Una deuda que se ha fugado y hoy debemos pagar todos los argentinos. Y en la otra mano, nosotros que lo que hicimos fue siempre apostar al mercado interno; acompañando como Estado a cada pilarense y haciendo girar la rueda de la economía. Aquel vecino que consume en los comercios locales y también ayuda al sistema económico.

Federico a diferencia de otros políticos…

Lo primero que considero es que es una persona muy comprometida, creo que hay pocos políticos que se toman el trabajo tan en serio como él. Un hombre con una capacidad de trabajo enorme que, de hecho yo que me considero un laburante, me cuesta seguirle el ritmo.

El laburo diario, las horas invertidas creo que nos diferencian de otros dirigentes porque personas como el actual intendente encuentran la satisfacción en los resultados que cambian la vida de los vecinos. Federico se lleva alegrías como haber inaugurado el polideportivo de Lagomarsino y ver a los pibes jugando; y que lo conmueve haber construido de cero el hospital en Derqui después de tantos años.

 

Clarisa Bartolacci

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