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Se trata de la zona aledaña a la polémica empresa Verasur. Érica Hahn, una de las frentistas afectadas, señaló que en el lugar abundan olores tóxicos y se derrama hidrocarburo.
Vecinos de la empresa Verasur apuntan a marchar y cortar las rutas de acceso de los camiones con productos químicos que entran y salen de las fábricas que, con total impunidad, contaminan el medio ambiente y ponen en riesgo la salud de los aledaños.
Lo que al principio era una denuncia que recaía sobre la firma de hidrocarburos Verasur, se amplió y ahora abarca a una serie de establecimientos que realizan sin regulación alguna sus actividades industriales.
“Somos el bajo alfombra de Pilar. Toda la basura que no quieren o pueden tirar en otro lado, la arrojan acá. El olor es muy fuerte y tóxico. Cuando te entra por las vías respiratorias, sentís como si te quemara la garganta y las fosas nasales. Los chicos de la zona vuelven con dolor de cabeza, muy mareados y vomitan. Hay un nene con asma que no pude salir de la casa por este motivo”, expresó Érica Hahn, vecina del lugar, en diálogo con el programa “La Mañana de Resumen” de FM Del Sol (91.5).
Además del olor, las veredas se encuentras llenas de químicos. Salud Ambiental asegura que no se trata de hidrocarburos pero Hahn explicó que en una ocasión metió el pie en esa agua y se le irritó la piel.
A pesar de la gran cantidad de denuncias tanto al OPDS (Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible) como a Salud Ambiental que los frentistas efectuaron, la problemática se sigue suscitando. A pesar de que algunas empresas fueron clausuradas, la medida se respetó durante poco tiempo e inclusive las inspecciones son realizadas por personal contratado por estas fábricas.
“Siempre es lo mismo, Salud Ambiental te deriva a Industrias y de ahí te mandan a que hables con el OPDS, se pasan la pelota. Cuando nos quejamos mucho, la situación mejora un poco. Pero tenemos que depender de que el viento sople para otro lado así no nos afecta el olor”, sostuvo la preocupada frentista.
En sumatoria, Hahn tiene una hija pequeña que es paciente oncológica y al malestar que le genera la dolencia que atraviesa, se le suma el mal olor que recrudece su dolor de cabeza y la incita a vomitar muy seguido.
“Con todo respeto hacia el intendente, quien atraviesa una enfermedad, le pido por favor que venga a ver cómo se vive. Que se siente un rato en la plaza donde juegan los chicos y que sienta el fuerte olor para que se dé cuenta de lo dañino que es para la salud”, cerró Hahn.
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