Jimena Monteverde volvió a la mesa de Mirtha y prometió quedarse "para siempre"
Tras semanas de ausencias y rumores de conflicto, la cocinera regresó en vivo a La Noche de Mirtha, se emocionó junto a la conductora y confirmó su continuidad en el ciclo. Entre lágrimas, risas y guiños al escándalo mediático, la histórica dupla recuperó la complicidad que caracteriza al programa.
El regreso más esperado finalmente se concretó. Después de semanas de versiones cruzadas, ausencias llamativas y rumores de conflicto, Jimena Olleac de Monteverde volvió a sentarse en la mesa de La Noche de Mirtha, recuperando el ida y vuelta espontáneo y afectuoso que supo construir junto a Mirtha Legrand.
La reaparición no fue menor: ocurrió en la antesala del cumpleaños número 99 de la conductora, en una emisión que contó con la presencia de Diego Sehinkman, Martín "Campi" Campilongo, Dalia Gutmann y Jorge Asís. En los primeros minutos del programa, fiel a su estilo, la Chiqui lanzó: "Señor director, ¿qué comemos hoy? Ah, no, está Jimenita con nosotros. Ay, director o Jimena, adelante", dijo entre divertida y confundida.
Como en las últimas emisiones, Monteverde apareció inicialmente a través de un video grabado. Sin embargo, esta vez había una sorpresa. "La aplaudimos, y alguien me contó que después al final viene, que va a entrar. Porque vieron todo el lío que se armó. Algo que no tuvo ninguna importancia, pero para mí sí porque le he tomado mucho afecto y hacíamos un diálogo divertido", adelantó Mirtha, dejando en claro cuánto había extrañado ese intercambio.
Y así fue. Sobre el cierre del programa, la cocinera pilarense ingresó al estudio en persona, desatando uno de los momentos más emotivos de la noche. "Tenemos a Jimena que viene. Jimena, qué linda, me hacés llorar, fue tan escandaloso todo lo que han dicho", expresó Legrand, todavía sorprendida por la polémica que rodeó la salida de Olleac de Monteverde.
Visiblemente conmovida, Monteverde dejó el plato sobre la mesa y, entre lágrimas, agradeció: "Para mí es un orgullo estar en esta mesa, y estoy feliz de estar con vos, que estés tan linda, tan bien y tan maravillosa. Tus palabras no las dice cualquiera en este medio. Solamente la número uno se juega por su equipo".
Lejos de dramatizar, Mirtha intentó distender el clima y volvió a uno de los rituales clásicos del ciclo: el menú. "¿Hoy qué cocinaste?", preguntó. Entre risas, la pilarense respondió con humildad: "Hoy hice unas salchichas envueltas. Todo no se puede, Mirtha". El tono cómplice reapareció de inmediato, como si nunca se hubiera interrumpido.
La conductora también se refirió al escándalo mediático que habló de boicots y tensiones. "Yo veía que se decía boicot contra Mirtha. ¿Qué me va a hacer un boicot? Con tal de vender, hoy en día, por un punto de rating la gente hace cualquier cosa", lanzó con firmeza. Monteverde, por su parte, reafirmó su admiración y respaldo.
El momento decisivo llegó cuando Legrand, directa, preguntó: "¿Esto es por hoy o seguís?". La respuesta trajo alivio y celebración: "No Mirtha, a partir de hoy y para siempre. Me van a tener que esperar un ratito que termine mi vivo y vengo para acá. Por vos lo que sea".
Durante las semanas de ausencia, la producción había encontrado una solución creativa: mensajes grabados desde una cocina, donde Jimena presentaba el menú de cada noche -desde un revuelto gramajo reversionado hasta un lomo con puré de cabutia y flan de dulce de leche- manteniendo su tono entusiasta y cercano. Sin embargo, la química en vivo con la conductora era irremplazable.
La vuelta en cuerpo y alma de Monteverde no solo cerró una polémica que creció más de lo esperado, sino que devolvió al programa uno de sus condimentos esenciales: la complicidad entre la diva y su cocinera. Entre lágrimas, risas y promesas de continuidad, quedó claro que la dupla volvió para quedarse.

