Denuncian olores, ruidos y posible contaminación en Pellegrini
Vecinos de la calle Savio, en cercanías de la Ruta 25 y la Universidad de Pilar, denunciaron fuertes olores, ruidos y posibles impactos ambientales vinculados a la actividad de la empresa Ovoprot.
Vecinos de la calle Savio del barrio Pellegrini, ubicada a pocos metros de la Ruta 25 y de la Universidad de Pilar, denunciaron una problemática que, según indican, se mantiene desde hace años sin una solución concreta. El reclamo está dirigido a la actividad de la empresa Ovoprot, a la que vinculan con la presencia de olores intensos, ruidos molestos y una creciente preocupación por posibles efectos de contaminación ambiental en la zona.
De acuerdo a lo expresado por los frentistas, no se trata de episodios aislados sino de una situación que se repite de manera constante y que impacta directamente en la vida cotidiana. Señalaron que conviven desde hace tiempo con olores muy fuertes y ruidos persistentes, lo que afecta tanto el descanso como las actividades diarias dentro de sus hogares.
En ese sentido, describieron que hay días en los que la intensidad de los olores es tal que se vuelve imposible abrir ventanas, permanecer en espacios abiertos o realizar una vida normal. Esta situación, remarcaron, limita el uso de sus propias viviendas y genera un malestar permanente entre quienes residen en el lugar.
A esta problemática se suma, según indicaron, la preocupación por el posible arrojo de desechos y las consecuencias que esto podría tener tanto para el ambiente como para la salud de la comunidad. Los vecinos advirtieron que esta inquietud se fue incrementando con el paso del tiempo, en paralelo con la continuidad de los episodios denunciados.
Asimismo, manifestaron que el problema no es reciente y que, pese a los reclamos realizados en distintas oportunidades, no se registraron soluciones de fondo. En ese marco, expresaron su malestar por la falta de respuestas y la sensación de que la situación continúa sin ser atendida de manera efectiva.
Los denunciantes insistieron en que no están exagerando los hechos, sino describiendo lo que viven a diario. Afirmaron que se trata de una problemática concreta que se percibe tanto en el ambiente como en el interior de sus viviendas, y que genera una creciente preocupación entre quienes habitan en la zona.
Ante este escenario, solicitaron la intervención urgente de las autoridades correspondientes. En particular, reclamaron controles efectivos, inspecciones rigurosas y medidas concretas que permitan verificar lo que ocurre y garantizar condiciones adecuadas para los vecinos.
En esa línea, remarcaron la necesidad de que se implementen acciones que no queden solo en instancias formales, sino que deriven en soluciones reales y sostenidas en el tiempo. Señalaron que esperan que esta situación no vuelva a quedar sin respuesta y que se adopten medidas que permitan revertir el problema.
Por último, reiteraron que el pedido no apunta a medidas excepcionales, sino a condiciones básicas para poder vivir con normalidad. En ese sentido, reclamaron poder habitar sus hogares sin la presencia constante de malos olores, sin ruidos molestos y sin la preocupación por posibles impactos ambientales que puedan afectar su calidad de vida.

