Jueves 13 de Junio de 2024

Tras un violento asalto, choferes de la 511 cargaron contra el gremio y la empresa


  • Lunes 21 de Abril de 2014
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Un conductor de la línea que regentea Ruta Bus recibió un disparo en un dedo tras forcejear con un delincuente en un robo. Está fuera de peligro. Colegas criticaron a los delegados y a la firma y aseguran que se sienten desprotegidos. Un nuevo caso de inseguridad tuvo lugar el pasado viernes por la noche, a la altura de la estación Pilar, correspondiente al ferrocarril San Martín, cuando un chofer de la línea 511, perteneciente a la empresa Ruta Bus, fue abordado por un delincuente. Concretamente, el conductor finalizaba su última vuelta del recorrido que une la estación cabecera con el barrio Carabassa, y se disponía a regresar a la central para finalizar con la jornada laboral. El malviviente, que se había escondido entre los asientos, emergió para sorprender al chofer, y amenazándolo con un arma de fuego emprendió viaje hacia el Parque Industrial, en primer lugar, y luego hacia la localidad de General Rodríguez, donde el interno deambuló sin rumbo alguno. Luego de la intensa recorrida, los protagonistas del hecho forcejearon ante la negativa del conductor de entregarle el teléfono celular al agresor, momento en el que accidentalmente se escapó un disparo que impacto en un dedo del colectivero, propiciando la huída instantánea del ladrón. Acto seguido, la víctima solicitó asistencia y fue rescatado en buen estado de salud, a pesar de las heridas propias del disparo. Desprotegidos Sin embargo, el hecho delictivo destapó una fuerte repercusión entre los compañeros del herido, quienes denunciaron la falta de respuestas por parte de la empresa, el sindicato y sus delegados. El primer punto de reclamo fue la imposibilidad para llevar a cabo una medida de fuerza en reclamo por mejores condiciones de seguridad, debido a la negativa de los delegados, acusados por los choferes de defender las aspiraciones de la empresa, y no la de los trabajadores. A su vez, un segundo elemento que generó bronca fue la inutilidad de un sistema de GPS que los internos poseen, y que según los conductores son utilizados por los inspectores y dirigentes para presionar y molestar a los choferes que se desvían del camino o que se retrasan en los cronogramas habituales. Según defienden los choferes, la empresa utiliza esta facultad tecnológica para amedrentar a los trabajadores, pero desconoció la presencia de un interno que circulaba por lugares insospechados e irracionales, y que tras finalizar su recorrido realizó un número importante de maniobras impredecibles. Fuentes consultadas por Resumen afirmaron con determinación que no podían entender como, en una circunstancia tan inusual, no se realizó un llamado al conductor ni se envió un patrullero ante un eventual robo. Estas mismas fuentes señalaron además que los choferes trabajan bajo presión, y que cualquier reclamo para mejorar el servicio o las condiciones de trabajo derivan casi ineludiblemente en una suspensión o, en el peor de los casos, en el despido del solicitante. Si bien no pudo confirmarse, no se descartaron medidas de fuerza sorpresivas para los próximos días, habida cuenta de los inconvenientes producidos a raíz de la inseguridad, y los conflictos que este flagelo social destapó entre lo conductores de la línea.

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