Pachelo pidió la libertad condicional y la acusación lo rechazó

La defensa solicitó la excarcelación del acusado basándose en la condena por robos, pero fiscales y querella lo consideraron improcedente. Sostienen que la pena quedó unificada en prisión perpetua por el crimen de María Marta García Belsunce, ya confirmada por Casación.

La situación judicial de Nicolás Pachelo volvió a quedar en el centro de la escena tras un nuevo planteo de su defensa que generó un fuerte rechazo por parte de fiscales y querellantes. Preso desde abril de 2018 por una serie de robos en countries, el ex vecino del Carmel fue condenado en 2022 a nueve años y medio de prisión por esos hechos, pero absuelto en ese momento por el crimen de María Marta García Belsunce. Sin embargo, esa absolución fue revertida por la Cámara de Casación bonaerense, que le impuso la pena de prisión perpetua, luego confirmada en un segundo fallo. Aunque el caso aún no tiene sentencia firme -ya que se encuentra en la Suprema Corte bonaerense-, Pachelo cuenta con un doble conforme que respalda la condena máxima.

En este contexto, sus abogados, Raquel Pérez Iglesias y Marcelo Rodríguez Jordan, solicitaron ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°4 de San Isidro su excarcelación mediante el beneficio de la libertad condicional. El pedido fue girado a los fiscales Andrés Rafael Quintana y Federico González, así como al particular damnificado Gustavo Hechem, representante de Carlos Carrascosa, quienes rechazaron de plano la solicitud.

La defensa fundamentó su planteo en el tiempo que Pachelo lleva detenido por la causa de los robos. Según su cálculo, acumula 2887 días privado de su libertad -cerca de ocho años-, lo que, sumado a estímulos educativos por cursar estudios de Derecho y Periodismo en la cárcel, habilitaría el acceso a la libertad condicional. Actualmente se encuentra alojado en la Unidad 9 de La Plata, un penal de máxima seguridad.

Además, los abogados argumentaron que la condena a prisión perpetua por el homicidio de María Marta no está firme y que, en ese expediente, nunca se ordenó su detención específica. En ese sentido, sostuvieron que ni la fiscalía ni la querella solicitaron prisión preventiva por ese hecho y que la Cámara de Casación tampoco hizo referencia expresa a su aprehensión al momento de dictar los fallos condenatorios. Para la defensa, esto podría interpretarse como una omisión de las partes acusadoras o como una decisión de que la detención se haga efectiva recién cuando la condena quede firme.

Bajo esa lógica, remarcaron que el pedido de libertad condicional no se vincula con la causa por el homicidio, sino exclusivamente con la condena por los robos, en la que consideran cumplidos los requisitos temporales. También señalaron que las víctimas de esos delitos no se pronunciaron en contra del planteo.

La reacción de la acusación fue contundente. Los fiscales y la querella calificaron el pedido como improcedente y advirtieron sobre el riesgo de fuga. Sostuvieron que la condena a nueve años y medio quedó absorbida por la pena única de prisión perpetua dictada por la Casación, que engloba tanto los robos como el homicidio. En ese sentido, remarcaron que no es posible escindir las condenas para calcular el acceso a beneficios.

Pachelo pidió la libertad condicional y la acusación lo rechazó

Según fuentes cercanas a la acusación, para solicitar la libertad condicional en el marco de una pena perpetua, Pachelo debería cumplir al menos 35 años de prisión. Además, destacaron que la doble confirmación de la condena por parte de las Salas I y V de Casación, en marzo de 2024 y febrero de 2025 respectivamente, refuerza la validez del fallo que lo condenó por el crimen de García Belsunce.

El caso tiene una larga y compleja historia judicial. El asesinato de la socióloga ocurrió el 27 de octubre de 2002 en el country Carmel. En el juicio oral, dos de los tres jueces del TOC N°4 consideraron que existía una "alta duda" sobre la responsabilidad de Pachelo y votaron por su absolución. En disidencia, el juez Federico Ecke sostuvo que había pruebas suficientes para condenarlo y cerró su voto con una frase de William Shakespeare: "Algo huele mal en Dinamarca".

Años después, la Cámara de Casación revirtió esa decisión y lo condenó como autor de homicidio criminis causae, además de los robos agravados, imponiéndole una pena única de prisión perpetua. Hoy, mientras la Suprema Corte bonaerense analiza el caso, el intento de la defensa por obtener su libertad abre un nuevo capítulo en una causa que, más de dos décadas después del crimen, sigue generando polémica.

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