Ferrum, en "modo supervivencia": la histórica firma de Villa Rosa profundizó sus pérdidas

La fabricante de sanitarios registró pérdidas por $13.590 millones en el primer trimestre de 2026. El derrumbe de la obra pública, la caída del consumo y la presión de los costos golpean de lleno a una de las empresas emblemáticas de la construcción argentina.

La crisis que atraviesa la industria de la construcción en la Argentina comienza a reflejarse con fuerza en las principales compañías vinculadas al sector. Una de las señales más contundentes proviene de Ferrum, la emblemática fabricante de sanitarios con planta industrial en Villa Rosa, que reportó una pérdida neta de $13.590 millones en el primer trimestre de 2026.

La cifra surge de los estados financieros presentados por la empresa ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) y representa un deterioro drástico respecto al mismo período de 2025, cuando el rojo había sido de $1.540 millones. El salto de casi un 800% interanual encendió las alarmas dentro de un sector que todavía no logra recuperarse de la fuerte caída de la obra pública y la retracción del consumo.

Fundada en 1911, Ferrum es considerada una de las industrias más representativas del país en el rubro sanitario y un actor clave dentro de la cadena de valor de la construcción. Con fuerte presencia en los hogares argentinos, la empresa produce soluciones para baños, cocinas y lavaderos, y cuenta con una importante base operativa en el corredor industrial de Villa Rosa.

Por su nivel de actividad y alcance, la compañía funciona además como un verdadero termómetro de la construcción privada y pública. Cada variación en el sector impacta de manera directa en sus números.

En los últimos años, la firma debió enfrentar un escenario marcado por el freno de la obra pública, la caída del consumo privado y el avance de productos importados, factores que golpearon de lleno sobre sus márgenes de rentabilidad.

De acuerdo con los informes sectoriales, la construcción cerró el primer trimestre de este año con una contracción acumulada del 2,7%. En ese contexto, Ferrum sufrió un doble impacto: por un lado, la paralización de proyectos de infraestructura estatal redujo la demanda de grandes líneas de sanitarios; por otro, la pérdida de poder adquisitivo frenó las refacciones domiciliarias, históricamente uno de los motores del mercado.

Los ingresos por ventas acumulados hasta marzo alcanzaron los $92.138 millones, frente a los $97.038 millones del mismo período del año pasado. La caída del 5% se produjo pese a un incremento en el volumen comercializado, debido principalmente a menores precios de venta.

En el informe enviado a la CNV, la empresa sostuvo que continúa trabajando en mejorar la eficiencia de sus procesos productivos tanto en Planta Avellaneda como en Planta Pilar, además de reducir costos de materiales, insumos y gastos de personal para adecuarse al actual nivel de ingresos.

Sin embargo, las medidas todavía no alcanzan para revertir el escenario. Los resultados financieros mostraron pérdidas por $2.837 millones, superiores a los $1.702 millones del ejercicio anterior, impulsadas por mayores costos de financiamiento y menores ingresos por inversiones financieras.

La empresa advirtió además que el incremento inflacionario de costos y gastos no pudo trasladarse a los precios de venta, lo que deterioró de manera significativa la ganancia bruta. Según detalló la propia compañía, la pérdida neta representa el 14,7% de los ingresos por ventas, contra apenas el 1,6% registrado en igual período de 2025.

Ferrum también reconoció que la estabilización económica sigue siendo "frágil" y que, pese a los ajustes internos y recortes operativos, la presión sobre los márgenes continúa en niveles históricos.

A partir de este balance en rojo, el mercado observa con atención los próximos meses. Fuentes cercanas al sector aseguran que la viabilidad de corto plazo dependerá principalmente de una recuperación genuina de la demanda interna y de una estabilización de los costos operativos.

Mientras tanto, la compañía mantiene una política estricta de control de gastos y reestructuración operativa para intentar sostener su posición en el mercado. Aunque conserva un patrimonio neto sólido y no enfrenta un riesgo inminente de cierre, la empresa atraviesa una etapa de "resistencia operativa", con niveles de capacidad instalada por debajo de su potencial.

El principal desafío pasa hoy por alcanzar un volumen de ventas que permita cubrir costos fijos en un contexto donde no existe una recuperación fuerte del crédito hipotecario ni del poder adquisitivo.

En paralelo, Ferrum continúa enfocada en optimizar costos logísticos, administrativos y productivos, intentando preservar participación de mercado frente al crecimiento de productos importados y competidores más pequeños.

Dentro de la industria existe consenso en que cualquier eventual recuperación del sector privado de la construcción podría beneficiar rápidamente a la compañía. La posibilidad de un mayor acceso a créditos UVA y una baja del riesgo país que incentive desarrollos inmobiliarios aparecen como variables claves para un eventual rebote.

Por su trayectoria y posicionamiento como marca líder en sanitarios, Ferrum sigue siendo una de las primeras empresas en captar movimientos de recuperación en la actividad. Pero, por ahora, el histórico gigante industrial de Villa Rosa atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años, en un contexto donde el motor estatal dejó de impulsar a la construcción y el consumo privado aún no logra reaccionar.

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