El boleto de colectivo aumentó más de 1.500% desde la llegada de Milei
Un informe del CEPA reveló que las tarifas del transporte público crecieron muy por encima de la inflación entre noviembre de 2023 y abril de 2026. El fuerte aumento impacta de lleno en trabajadores y estudiantes.
El fuerte incremento de las tarifas del transporte público se convirtió en uno de los principales factores de presión sobre el bolsillo de los hogares bonaerenses desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei. Así lo advirtió un informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina, que reveló que el boleto mínimo de colectivo en la provincia de Buenos Aires pasó de $52,96 en noviembre de 2023 a $871,30 en abril de 2026, con una suba nominal acumulada del 1.545%.
Según el relevamiento, el aumento tarifario superó ampliamente la inflación registrada durante el mismo período, estimada en 303,5%. En términos reales, el incremento del boleto de colectivo alcanzó el 307%, consolidándose como uno de los rubros que más crecieron dentro del presupuesto cotidiano de trabajadores y estudiantes.
El informe remarca que el impacto resulta especialmente fuerte en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y el Conurbano bonaerense, donde millones de personas dependen diariamente del transporte público para movilizarse hacia sus lugares de trabajo o estudio. En muchos casos, los usuarios deben combinar colectivos, trenes y subtes, lo que multiplica el peso del gasto en movilidad sobre los ingresos mensuales.
La situación no se limita a los colectivos. De acuerdo con CEPA, las tarifas de trenes y subtes también registraron aumentos muy por encima de la inflación desde la llegada de Milei a la Casa Rosada. En el caso del tren, el boleto pasó de $33,29 a $280 entre noviembre de 2023 y abril de 2026. Aunque fue el servicio con menor incremento relativo dentro del AMBA, la suba igualmente quedó muy por encima de la evolución general de los precios, con un aumento real estimado en 119%.
El subte porteño, en tanto, encabezó las subas tarifarias. El valor del pasaje pasó de $80 a $1.414, acumulando un incremento nominal del 1.668% y una variación real del 337%, de acuerdo con el estudio.
Desde CEPA señalaron que detrás de la escalada aparecen dos factores principales: el incremento de los costos operativos y la fuerte reducción de subsidios nacionales destinados al sistema de transporte. Entre los insumos más afectados aparece el gasoil, cuyo precio acumuló una suba del 536% durante el período analizado, más de 230 puntos porcentuales por encima de la inflación general.
El informe también advierte sobre el deterioro de la relación entre salarios y tarifas. En diciembre de 2023, un trabajador que utilizaba colectivo y subte durante 22 días hábiles destinaba el 2,6% del Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) al pago del transporte. En abril de 2026, esa proporción escaló al 17,3%.
La situación resulta aún más compleja para quienes viven en el Conurbano bonaerense y necesitan combinar colectivo, tren y subte para llegar a sus empleos o centros de estudio. Según CEPA, en esos casos el gasto mensual en movilidad ya representa cerca del 15% del salario mínimo.
En paralelo, el estudio vincula esta problemática con la pérdida de poder adquisitivo del SMVM. Entre diciembre de 2023 y abril de 2026, el salario mínimo pasó de $156.000 a $357.800. Aunque la mejora nominal parece significativa, quedó muy rezagada frente a la inflación acumulada y el incremento de las tarifas. El informe estima que el poder de compra del salario mínimo cayó alrededor de 43% en términos reales durante el período.
Otro de los datos que encendió señales de alerta es la caída en la cantidad de pasajeros transportados. CEPA detectó una disminución sostenida en el uso del transporte público durante 2025 y comienzos de 2026. En febrero de este año, la cantidad de usuarios de colectivos cayó 11,7% interanual, mientras que el tren registró una baja del 23,6% y el subte del 6,4%.
El informe atribuye esta retracción a la combinación entre tarifas más elevadas y un contexto de menor actividad económica, escenario que impacta directamente sobre la movilidad cotidiana de millones de personas. Según el análisis, la caída de pasajeros podría generar nuevas tensiones financieras en el sistema de transporte, profundizando el debate sobre el esquema tarifario y el nivel de subsidios estatales en los próximos meses.

