Colapinto: "Un desastre, el auto hace lo que quiere"

Franco no ocultó su frustración tras quedar eliminado en la Q2 del Gran Premio de Barcelona y apuntó contra el rendimiento de su Alpine. El pilarense largará 13° este domingo luego de una clasificación marcada por los problemas de adherencia y la falta de ritmo.

"Un desastre. Traté de extraer todo lo que podía del auto, traté de ir con el cuchillo entre los dientes en la última vuelta, pero el auto no hace lo que quiero. Voy haciendo drift toda la vuelta. En general, un día muy difícil con un auto incómodo de manejar. No lo disfruté manejando. Intenté ir al límite, pero el auto hace lo que quiere. Una pena. Es bastante frustrante porque estás yendo al límite y no sale nada".

Con esas palabras, Franco Colapinto resumió su frustración luego de finalizar 13° en la clasificación del Gran Premio de Barcelona de Fórmula 1, donde volvió a padecer los problemas de rendimiento de su Alpine y quedó eliminado en la Q2.

El piloto de Pilar logró superar a su compañero de equipo, Pierre Gasly, que terminó 14°, pero no pudo ocultar su enojo por el comportamiento del monoplaza durante toda la jornada en el circuito de Montmeló.

Las dificultades para Alpine habían comenzado desde el inicio del fin de semana. De hecho, el propio Colapinto había definido al viernes como "el peor de la temporada" debido a la falta de competitividad del auto y a las complicaciones para encontrar un buen ritmo tanto en vueltas rápidas como en simulaciones de carrera.

Pese a ello, el argentino consiguió avanzar desde la Q1 y acceder a la segunda tanda clasificatoria. Allí registró un tiempo de 1:16.191 que lo ubicó en la 13ª posición, a 423 milésimas del tiempo que marcó Nico Hulkenberg y que le permitió al piloto de Audi ingresar a la Q3.

Explosión por radio

La frustración de Colapinto quedó en evidencia incluso antes de finalizar la sesión.

Luego de perder tiempo en una de las curvas más exigentes del trazado, donde el auto mostró una evidente falta de adherencia en el tren trasero, el argentino descargó toda su bronca a través de la radio del equipo.

"¡La puta madre! ¿Qué fue ese comienzo de vuelta? ¿Qué carajo fue eso? Estos neumáticos son una mierda. Unos latigazos horribles, sin nada de agarre atrás. ¡La puta madre!", lanzó visiblemente molesto en diálogo con su ingeniero de pista, Stuart Barlow.

Más tarde, al analizar el resultado, volvió a mostrar su descontento: "Imposible. Un completo desastre esta vez".

Las cámaras de la transmisión oficial también captaron el momento en el que el piloto golpeó varias veces el volante mientras regresaba a boxes, reflejando la impotencia por no poder aprovechar una clasificación en la que esperaba estar más cerca de los diez mejores.

Más allá de la posición de partida, que le permitirá largar cerca de la zona de puntos, la principal preocupación de Alpine está puesta en el rendimiento para la carrera.

Según explicó Colapinto, las tandas largas realizadas durante los entrenamientos dejaron datos alarmantes sobre la degradación de los neumáticos.

"Lo de ayer fue muy malo. Éramos de los más lentos en ritmo de carrera. Tuve una degradación de seis segundos. Arranqué haciendo 20 y terminé con 26. Más lentos que los Fórmula 2 íbamos. Capaz Nico Varrone iba más rápido con el F2", bromeó el piloto argentino.

El pilarense reconoció que las expectativas para la competencia dependerán en gran medida de cómo afecte el desgaste de los neumáticos al resto de los equipos.

"Ojalá todos tengan una degradación parecida así podemos tener más expectativas. El long run fue muy malo", agregó.

Las dificultades no pasaron desapercibidas dentro de la estructura francesa. Steve Nielsen, uno de los principales responsables deportivos de Alpine, admitió que el equipo está atravesando un fin de semana especialmente complicado.

"Estamos encontrando más dificultades de lo habitual en este circuito y tenemos mucho trabajo por delante para entender a qué se debe", señaló.

No obstante, intentó mostrarse optimista de cara a la carrera al recordar que la elevada temperatura del asfalto provocó un importante desgaste de neumáticos en prácticamente toda la parrilla.

"El trabajo con mucho combustible fue duro para la mayoría de los equipos, ya que las altas temperaturas generaron una degradación significativa", explicó.

El Gran Premio de Barcelona se disputará sobre un total de 56 vueltas y tendrá como uno de sus factores decisivos la estrategia en boxes.

Con una degradación superior a la observada en temporadas anteriores, los equipos deberán gestionar cuidadosamente los neumáticos para aspirar a un buen resultado.

Desde el 13° puesto de la grilla, Colapinto buscará aprovechar cualquier oportunidad para avanzar posiciones y sumar puntos en un fin de semana que, hasta el momento, estuvo marcado por la frustración y los problemas mecánicos de su Alpine.

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