Paro en PAMI y deuda en IOMA: crece la crisis en el sistema de salud bonaerense
La medida de fuerza de médicos de cabecera se extiende en el interior y se suma a reclamos por pagos atrasados en la obra social provincial. Advierten riesgos en la atención a jubilados y afiliados.
El sistema de salud atraviesa días de fuerte tensión en la provincia de Buenos Aires, con un paro de médicos de cabecera del PAMI que ya impacta en distintos distritos del interior bonaerense y un conflicto paralelo que mantiene en alerta a los profesionales vinculados al IOMA.
La medida de fuerza, impulsada por la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral (Appamia), se extenderá en principio hasta el miércoles y mantiene la atención de urgencias, aunque afecta el normal funcionamiento de la atención primaria para millones de afiliados. El reclamo central apunta contra una reciente resolución que, según denuncian los médicos, implica un fuerte recorte en sus ingresos y pone en riesgo la continuidad del servicio.
Desde el Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires expresaron su preocupación por la situación, al advertir que los valores actuales de cápita -establecidos en $2.100 mensuales por paciente- resultan insuficientes. Según indicaron, esa cifra no alcanza siquiera para cubrir los costos básicos de una consulta, lo que vuelve inviable la prestación en las condiciones actuales.
El conflicto ya se siente con fuerza en el interior bonaerense. En ciudades como Tandil, donde el recorte en los ingresos de los profesionales alcanza el 52,5%, la situación llegó incluso al Concejo Deliberante. Allí, el Sistema Integrado de Salud Pública elevó una nota alertando sobre el impacto del conflicto, que se agrava por la falta de autoridades locales de PAMI, generando demoras en trámites y autorizaciones que deben ser derivados a otras ciudades.
Problemas similares se registran en distritos como Junín, Azul, Bolívar y Olavarría, donde la prestación ya venía resentida desde semanas anteriores. En Mar del Plata, en tanto, el conflicto también afecta a las farmacias: el titular del colegio profesional local advirtió sobre demoras en los pagos por medicamentos, lo que complica la continuidad de la cobertura para los afiliados.
Los médicos sostienen que el nuevo esquema de cápita reemplaza un sistema mixto que permitía equilibrar ingresos y condiciones laborales. Según cálculos del sector, un profesional debería atender a casi mil pacientes por mes -más de 30 consultas diarias- para cubrir costos básicos, un volumen que consideran imposible sin deteriorar la calidad de atención.
A este escenario se suma la crisis en el IOMA, donde la Agremiación Médica Platense denunció una deuda de 1.300 millones de pesos correspondiente a prestaciones de febrero. Desde la entidad señalaron que, pese a los reiterados reclamos, no obtuvieron respuestas y advirtieron que la situación pone en riesgo la continuidad de la atención.
La obra social bonaerense cuenta con más de 2,1 millones de afiliados y una amplia red de atención en toda la provincia, por lo que cualquier inconveniente en su funcionamiento tiene un impacto directo en el sistema sanitario.
De esta manera, la simultaneidad de conflictos en PAMI y en IOMA configura un escenario complejo para la atención médica en la provincia de Buenos Aires. Con reclamos por financiamiento, demoras en pagos y condiciones laborales en discusión, el sistema de salud enfrenta una situación crítica que mantiene en alerta tanto a profesionales como a pacientes.