Los detenidos, de 14 y 18 años, serían hermanos y son conocidos del barrio. La violación salió a la luz por una serie de complicaciones de salud del niño, que continúa internado en el Falcón. 

La violación de un menor de 14 años, perpetrada por otros dos adolescentes, en el barrio Río Luján salió a la luz durante el fin de semana cuando fue informado que ambos, estaban detenidos.

Sin embargo, el calvario para el menor – de quien se reserva identidad – y su familia comenzó hace un mes y, de hecho continúa, ya que la familia relató a Resumen que producto de la violación, el menor contrajo Sífilis y HIV.

Ambos acusados, dos hermanos de 14 y 18 años (reservan identidad por motivos judiciales), están detenidos. Asimismo, fue informado a Resumen que ya se les han realizado los estudios de sangre pertinentes para corroborar si son portadores de las enfermedades.

“Agradecemos que no lo mataron, pero realmente le arruinaron la vida. En este momento, tengo odio, quiero que paguen por lo que hicieron, pido justicia. No quiero que quede impune, que sea una violación más como tantas chicas y chicos que fueron abusados y sus violadores, están libres caminando por la calle”, declaró Soledad, tía del menor, a Diario Resumen.

Por el momento, el menor continúa internado en el Hospital Federico Falcón, en donde recibe el tratamiento correspondiente a la sífilis. Su familia, aún desconoce cuándo podrá tener el alta.

La historia del calvario

“Hace un mes atrás, él empezó con dolores y lo llevaron al hospital, porque nos parecía raro. Cuando su mamá lo llevó, le dijeron en el Sanguinetti que era un forúnculo interno”, dijo Soledad.

El Hospital Sanguinetti le dio al menor los antibióticos correspondientes para el presunto forúnculo pero la situación no mejoró y, tras una semana de tratamiento, el menor y su madre fueron nuevamente al Sanguinetti, volviendo sin respuestas. “Jamás se tomaron el trabajo de revisarlo”, dijo.

La madre decidió llevarlo a la pediatra, que atiene en un merendero del barrio, que lo derivó al Falcón.  “Tenía un montón de ampollas, no era algo que hubiésemos visto. Fue al otro día al Falcón, ahí lo vieron los médicos, incluso la doctora que lo atendió en el merendero, y reventaron una ampollita. Cuando la mandaron a analizar, salió que mi sobrino tenía sífilis”, explicó Soledad.

La noticia fue un balde de agua fría para el pequeño y su familia pero, lamentablemente, fue el puntapié para que él pudiese relatar lo que había vivido un mes atrás. “Le explicaron que solo podía contagiarse manteniendo relaciones sexuales, le preguntaron, pero él entro en una crisis de nervios, de llanto, no quería hablar”, dijo la tía del menor.

El adolescente llamó a su madre y le contó todo lo que había pasado. “Le dijo que dos chicos del barrio, conocidos, que vimos desde chiquitos, lo habían violado en un campo a donde se lo había llevado obligado. Le dijeron que no dijera nada, porque si no le iban a pegar y hacer algo a sus hermanitos y hermanitas”.

Soledad cuenta, con enojo, que ni bien supieron lo ocurrido buscaron a los violadores, pero no pudieron encontrarlos: “Los buscamos por cielo y tierra”

Finalmente, dentro de los estudios sanguíneos, otra noticia desbastadora llegó a la familia: el menor dio positivo en HIV. “Se lo hicieron dos veces, dio reactivo. Le harán un tercer análisis, porque ayer fue al médico forense, que constató el abuso y otro análisis por sífilis y HIV”, cerró Soledad.

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