El lúdico proyecto se llevó a cabo en el edificio que comparten la Escuela Primaria 41 y la Escuela Secundaria 25 del barrio Pinazo y cuyo espejo de agua se desarrollaba en el Club Los Pinos del barrio Los Tilos.

 

Con motivo del cierre del período otorgado a las 29 Escuelas Abiertas de Verano con sede en instituciones públicas pilarenses, algunas escuelas resumieron su gestión pedagógica estival en verdaderos e inéditos proyectos educativos.

Sabiendo que cada alumno, que este programa abarca grupos etarios de 3 a 17 años, son el único foco donde la imagen escolar se hace nítida las sedes escolares dispersas a lo largo del distrito de Pilar bajo la gestión institucional de su director responsable y un grupo de docentes de las áreas de Artística y de Educación Física, con el agregado este año de Psicología, de maestros y profesores realizaron actos de cierre que realmente impactaron a las comunidades educativas y autoridades que los presenciaron, en los cuales la alegría, la motivación y los valores humanos priorizaron el momento pedagógico preparado en este mes de Escuelas de Verano.

 

Murga ambiental

 

Uno de ellos, el correspondiente a la sede 10 que se desarrolló en el edificio escolar que comparten la Escuela Primaria 41 y la Escuela Secundaria 25 del barrio Pinazo y cuyo espejo de agua se desarrollaba en el Club Los Pinos del Barrio Los Tilos, tuvo un proyecto de cierre digno de un grupo de docentes que realmente logró plasmar una idea que aportó más conocimientos válidos para los alumnos utilizando todos los recursos aprendidos de expresión artística logrados: creando una Murga Ambiental para su querido barrio Pinazo.

La directora de la sede 10, profesora Patricia, con la preocupación del estado del arroyo Pinazo que pasaban todos los días para ir caminando al Club Los Pinos, del basural barrial y de la cantidad de residuos que día a día produce la escuela, junto y en gestión con sus equipo de docentes y de auxiliares, desarrolló el Proyecto Murga Ambiental para el Pinazo, con la impronta de dejar en este tiempo una huella verde para el barrio.

El espectáculo pedagógico se desarrolló el jueves 31 de enero en el Salón de Usos Múltiples (SUM) y patio de la Escuela Primaria 41, y desde ese momento la música, el baile, los colores, y el texto murguero que reseñaba “cuidar el ambiente y hacerse cargo de su estado” llenó de emoción a todos los presentes. Los disfraces acompañados de instrumentos, todos hechos con residuos reciclados fueron la novedad de este logro pedagógico particular para este barrio que tanto necesita planificar y seguir cuidando su ambiente comunitario.

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