Por Federico Achával

Concejal del Frente Pilarense

Tres años -y en poco tiempo cerraremos uno de los más difíciles-, y tristemente en Pilar seguimos viendo pasar decisiones que se toman de espaldas al pueblo.

Esta semana el oficialismo aprobó un proyecto que perjudicará a miles de comerciantes. Comerciantes que ya la vienen pasando muy mal, que en algunos casos, tuvieron que bajar las persianas y en otros se vieron obligados a replantear sus proyectos. “Aunque facture el doble, gano la mitad”, cuentan. “La veo igual que el resto de los comercios: insostenible”, describen otros.

No fue únicamente el 47% de inflación, las facturas con 1300% de aumento en el gas, el 1600% de aumento en la luz, la suba del alquiler o la caída del consumo lo que llevó a esos comercios a vivir esa angustia. Fue todo eso, y mucho más. Fue un gobierno municipal que durante tres años eligió darles la espalda a vecinos que, hace años, eligieron Pilar para hacer crecer sus emprendimientos, sus familias, su vida.

Un gobierno municipal, que cuando pudo poner sobre la mesa un proyecto de desarrollo para Pilar presentó un Código de Planeamiento Urbano, que además de pensar únicamente en los negocios inmobiliarios, autorizaba la instalación de fábricas en zonas residenciales, proponía el crecimiento de la Panamericana, pero se olvidaba del centro de nuestras localidades. Un gobierno que cuando pudo elegir mejorar nuestro centro urbano, dándole mayor seguridad y calidad estética, eligió el cableado aéreo, dando paso así a convertir en una selva de cables algunas de las zonas más transitadas de nuestro distrito. Ese mismo gobierno es el que en el peor momento de la economía propuso mover la Terminal, con el riesgo de aumentar la caída en las ventas de los negocios de la zona y el que, en un año de aumentos agobiantes, presionó impositivamente a los pequeños comercios, los mandó al Veraz y hasta les pidió pagos retroactivos de tasas. Mientras, condonaba deudas millonarias a barrios y asociaciones privadas.

Ese es el gobierno que -no lo decimos, lo vemos- gestiona de espaldas a su pueblo. Y que, en contra de todo pronóstico, se empeña en seguir haciéndolo: autorizando a que unos pocos supermercados nuevos le saquen el lugar a comercios de años de tradición; negándole a sus ciudadanos el sueño de un hospital o cerrándole la puerta al único espacio de deporte que le pertenece a clubes de barrio, a escuelas e instituciones públicas.

Por eso también, ese es el gobierno al que nos oponemos. Porque creemos que es otro el camino que puede hacer crecer a Pilar. Y ese camino incluye -no deja afuera ni les cierra puertas- a nuestros clubes, nuestras sociedades de fomento, nuestros comercios, nuestras Pymes, nuestros barrios. Es un camino que piensa Pilar con los pilarenses. Porque estamos convencidos de que el desarrollo de esta ciudad sólo se logrará respetando su identidad y su historia. Y eso es lo que vamos a defender siempre.

Comentarios

Quizás te pueda interesar también:

Comments

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Más en Opinión