Un policía rompió la ventana de un vehículo para salvar a un menor encerrado

El hecho ocurrió este lunes en el Paseo Champagnat. Según relataron testigos, el nene de 2 años llevaba alrededor de veinte minutos llorando, con las ventanas cerradas y mostraba signos evidentes de calor. El niño estaba a cargo de los abuelos, que habían ingresado al centro comercial a compra.

Una situación de extrema preocupación se vivió este lunes por la tarde, en el Paseo Champagnat, cuando un nene de apenas 2 años fue rescatado del interior de una camioneta en la que había quedado encerrado. La rápida intervención de un efectivo policial evitó que el episodio tuviera consecuencias más graves.

El hecho ocurrió cerca de las 17 en el centro comercial ubicado a la altura del kilómetro 54,500 de la Panamericana. Un efectivo del Grupo de Apoyo Departamental que acababa de estacionar su vehículo en el predio fue alertado por varias personas que se acercaron visiblemente preocupadas. Uno de ellos, un joven de 22 años, le indicó que dentro de una camioneta Renault Oroch de color bordó se escuchaba el llanto persistente de un nene pequeño.

Al acercarse al rodado, el policía constató que el menor se encontraba solo en el interior, con las puertas cerradas y las ventanillas completamente levantadas. Según relataron testigos, el nene llevaba alrededor de veinte minutos dentro del vehículo y mostraba signos evidentes de incomodidad por el calor.

Ante esta situación, el efectivo dio aviso al personal de seguridad del shopping para que, a través del sistema de altavoces, intentaran ubicar a los familiares del menor. Mientras tanto, el niño continuaba llorando y el calor dentro del habitáculo se volvía cada vez más intenso.

Con el paso de los minutos y sin respuesta por parte de los adultos responsables, el policía evaluó el riesgo que implicaba la exposición prolongada del menor a las altas temperaturas. Luego de unos quince minutos sin novedades y en presencia de un testigo, tomó la decisión de romper el vidrio lateral izquierdo trasero de la camioneta para poder sacarlo.

Una vez afuera, el nene se encontraba completamente transpirado. Con la colaboración del personal de seguridad del centro comercial, fue hidratado y contenido hasta estabilizarlo. Minutos más tarde, se hicieron presentes sus abuelos, un hombre de 44 años y una mujer de 45, ambos de nacionalidad boliviana.

Los adultos explicaron que habían dejado al niño dormido dentro del vehículo mientras ingresaban a realizar compras, sin imaginar que la demora sería mayor a la prevista. En el lugar intervino también un móvil del Comando de Patrulla Pilar para labrar las actuaciones correspondientes.

El episodio generó preocupación entre los presentes y volvió a poner en debate los riesgos de dejar menores dentro de vehículos, incluso por períodos breves, especialmente durante jornadas de altas temperaturas.

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