Por Gustavo Giacomo, economista

 

Las tarjetas de compañías no financiaras tienen, al igual que las de los bancos, comisiones y tasas por saldos financiados. La gran diferencia entre ambos segmentos es que los plásticos de los comercios (tarjetas minoristas) apuntan al público no bancarizado.

El abanico de opciones de tarjetas de crédito es muy amplio en el mercado, ya que no sólo los bancos pueden emitir plásticos sino también los comercios, supermercados, mutuales o empresas en general. De hecho, son 630 las categorías que funcionan en el Régimen de Transparencia del Banco Central, pero ¿hay grandes diferencias entre las clásicas, la de los bancos, y las que puede emitir una marca?

Antes es necesario aclarar que los comercios también pueden aliarse a las administradoras de tarjetas, por eso es que las tarjetas de shoppings o grandes comercios minoristas pueden tener la marca propia y además ser Visa o Master Card. Asociarse les permite sumar más comercios adheridos.

De todas formas, independientemente de quién las emita, todas las tarjetas de crédito tienen tasas de interés (que se aplica en el caso de que se financien saldos) y comisiones (renovación, mantenimiento de cuenta, reimpresión del plástico por robo o pérdida). La confusión puede surgir cuando un cliente tiene una tarjeta de un banco y además una de un comercio y se encuentra, por ejemplo, con un costo que no acostumbra ver en el resumen del banco, como es el de mantenimiento de cuenta; y en realidad lo que sucede es que los productos bancarios pueden pertenecer a un paquete con beneficios, como algunas comisiones bonificadas.

Lo cierto es que no tienen por qué ser más caras  las tarjetas de comercios que las de los bancos. Justamente, en el Régimen de Transparencia del BCRA, que tiene como objetivo brindar información para hacer eficientes las decisiones de contratación de productos financieros.

Si analizamos el universo de tarjetas, ahí se perciben claramente comisiones que van entre 0 y 237 pesos por mantenimiento o de 0 a 8783 pesos por renovación anual, además de una tasa efectiva anual que parte de un mínimo de 31% a un máximo de 159. Es decir que, un mismo cliente con dos tarjetas, una bancaria y otra de una marca, podría no pagar nada por mantenimiento pero una tasa altísima con la primera, y una comisión mensual fija por mantenimiento pero una tasa más baja de interés con la segunda.

 

Normativa del Banco Central

 

La norma dice que las tarjetas tienen que cobrar una tasa de interés que no puede exceder en un 25% la tasa que el mismo banco cobra por un préstamo personal. Si el banco cobrara un 10% de tasa por un personal, no puede exceder el 12,5% la tasa de su tarjeta de crédito.

En cuanto a las compañías que no toman depósitos, el BCRA pública una tasa que es el promedio del sistema financiero. Esa tasa es la que sirve de tope para aquellas tarjetas que no tienen un préstamo personal como guía. En estos casos, como las compañías no financieras no tienen fondeo por depósitos a la vista o plazos fijos les resulta más caro el negocio, porque tienen que recurrir a otros instrumentos como las obligaciones negociables.

 

Distintas tarjetas que existen en el mercado

 

Primero que nada hay que establecer las diferencias entre una tarjeta de crédito y la de débito: Las principales tarjetas de crédito son aquellas que son emitidas por un miembro de una de las principales redes de pago. Esto incluye las tarjetas Visa y Mastercard.  Es importante señalar que estas empresas también emiten tarjetas de débito. Las tarjetas de débito no son tarjetas de crédito. Las tarjetas de débito requieren que usted deposite dinero en su propia cuenta (cuenta sueldos) para cubrir sus compras. Las tarjetas de crédito, en cambio, permiten establecer una línea de crédito y pagarlo en el tiempo. Sin necesidad de abrir una cuenta y realizar algún depósito en la misma.

Tarjeta de crédito minorista: Muchos minoristas (comercios) emiten sus propias tarjetas de crédito. Estas tarjetas suelen utilizar una importante red de tarjetas de crédito, como Visa o MasterCard, pero los plásticos no son tarjetas de crédito de uso general. A diferencia de la mayoría de las tarjetas de crédito, las tarjetas de comercios, como las que emiten los grandes hipermercados como Coto, Jumbo, Carrefour, entre otros, son normalmente de uso exclusivo para ese hipermercado en particular. Por ejemplo, si se tiene una tarjeta de crédito que se la emitió Jumbo, no puede realizar compras en otro híper que no sea el que le emitió la tarjeta.

Tarjeta de crédito estándar: son las denominadas “comunes” emitidas en una cuenta de crédito rotatorio. Sólo rotatorio significa que puede mantener un saldo de un mes al siguiente. Esto es diferente de los saldos de las cuentas que deben ser pagadas en su totalidad cada mes. Tarjetas de crédito estándar son las tarjetas de crédito principales para uso general y no requieren un depósito o garantía. La compañía de la tarjeta de crédito establece un límite de gastos, y el usuario no puede gastar más de esa cantidad que está pautado a la hora de la emisión de la tarjeta, hasta que el saldo se cancele.

Gold, Black y Premiun: Por otro lado, las tarjetas propias de las empresas (Coto, Carrefour o Jumbo) no ofrecen distinciones como “gold”, “black”, “platinium”, categorías utilizadas para los clientes más exclusivos, o de mayor poder adquisitivo, tampoco tienen categoría como “internacional”. La diferencia, es que apuntan más a un público que no está bancarizado, por eso se ofrecen sin tantos requisitos. Generalmente, las empresas que tienen marca propia se dirigen a segmentos que no tienen tanto trato con los bancos, a los que los bancos no les venden productos. Por eso es que también los límites son más chicos, porque los sueldos o la capacidad de ahorro son más reducidos

Diferencia entre las tarjetas de crédito garantizadas y las tarjetas de crédito sin garantía: La mayoría de las tarjetas de crédito son seguras. Esto significa que la compañía de la tarjeta de crédito no requiere aportar las garantías complementarias o hacer un depósito en efectivo para obtener la tarjeta de crédito. En cambio, las tarjetas de crédito garantizadas requieren que usted realice un depósito en la cuenta que posee en la entidad financiera con la cual opera. Esta modalidad, funciona como si fuera una tarjeta de débito común y corriente. La diferencia, que este tipo de tarjeta con garantía tienen un descubierto y muchas operaciones con ese tipo de tarjeta le permiten al usuario construir un historial crediticio que será tenido en cuenta para mejorar su puntuación crediticia y calificar para descubiertos de mayor cantidad de dinero.

Tarjeta de crédito corporativa: Si su trabajo requiere que usted viaje mucho, o realizar compras en nombre de la compañía para la que trabaja, puede expedirse una tarjeta corporativa. O, si usted es propietario de un negocio, usted puede obtener tarjetas corporativas para emitir a sus empleados que necesitan para hacer las compras de la compañía. Las compañías de tarjetas de crédito pueden emitir el plástico bajo sus propias reglas para cuentas corporativas, basándose en la solvencia de la empresa. Además, su empresa puede hacer sus propias reglas acerca de cómo, cuándo, dónde, por qué, cómo y cuánto, a menudo, los empleados pueden usar tarjetas de crédito corporativa.

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