Desde Suteba afirmaron que casi la totalidad del edificio tiene el techo en mal estado por lo que, no se dictan clases y piden aulas modulares. Además, criticaron la poca calidad del SAE.

La Escuela Secundaria  Nº 11 de Villa Astolfi, que comparte edificio con la Primaria Nº 23, se encuentra en obra luego de que hace aproximadamente dos semanas cayera parte de la mampostería del techo cuando realizaban arreglos por filtraciones de agua.

En ese momento, cuatro aulas estaban inhabilitadas por obras pero los gremios docentes denunciaron que, en realidad, casi la totalidad de la escuela está en mal estado por lo que se han suspendido las clases –hasta nuevo aviso– aunque habrá continuidad pedagógica.

“El lunes estuvimos viendo las condiciones en las que estaban, porque hay aulas a cielo abierto en un sector. Se presentó el arquitecto y constató que, otras aulas –que están en frente– tras la prueba en el techo están de la misma forma, son las vigas sueltas, lo que hace que se levante el techo”, explicó en diálogo con Diario Resumen, Liliana Montiel, secretaria general de Suteba Pilar.

Asimismo, destacó que deben realizar numerosos trabajos estructurales para que la escuela esté en condiciones y que, hasta que eso no ocurra, no deberían ir los chicos ni los maestros. “En ese sector comprometido se afecta directamente los baños y compromete a la Primaria y Secundaria. Era una locura tener a los trabajadores en un lugar en donde nadie les da la certeza de que es seguro”, informó Montiel.

“No tienen clases en este momento los chicos, pero sí tienen continuidad, están entregando trabajos y tienen un cronograma”, agregó Montiel.

Luego, expuso que el deseo es que hasta que la obra esté hecha, se envíen aulas modulares para que las clases puedan retomarse: “si pensamos en utilizar la parte sin problemas edilicios de la Primaria, hablamos de un sistema de rotación de alumnos y eso tampoco soluciona o da continuidad pedagógica”.

Era una locura tener a los trabajadores en un lugar en donde nadie les da la certeza de que es seguro”

El martes cerca de las 8, Liliana Montiel relató que llegaron dos baños químicos al predio pero que, en sí, representan un conflicto porque la escuela tiene tres turnos: “es una escuela que no descansa, tiene clases desde la 7.30 a las 22. Si llevan dos baños, hay tres turnos. Un baño para 100 personas por turno, es una locura, no son condiciones dignas”.

Por otro lado, instó a la Comuna a finalizar la obra de la nueva Secundaria  para Villa Astolfi. “Que el Consejo haga la construcción de las aulas que están a cielo abierto, que terminen los arreglos de la Primaria 23 y que se retome la nueva Secundaria, esa sería la solución para la comunidad educativa”, aseveró.

El jueves por la tarde mantuvieron una reunión de la CoMiSaSEP con autoridades y gremios docentes a través de la que expresaron sus deseos y presentaron los pedidos, pero aún esperan respuestas. “Queremos saber sobre la obra en la Primaria 23, de la nueva Secundaria  11, presentaremos un listado de prioridades”, comentó previo a la reunión.

Asimismo, expuso que aún no han tenido reunión de UEGD con la nueva Jefa Distrital de Educación porque “no nos ha convocado para hablar si sobre SAE o infraestructura”.

No tienen clases en este momento los chicos, pero sí tienen continuidad, están entregando trabajos y tienen un cronograma”

“Tiene que haber un plan integral. Esperamos que se lleve adelante y esperamos una respuesta del presidente de Consejo Escolar. (Pablo) Donoso salió a decir que las clases se llevan adelante con normalidad, pero no es así”, expuso Montiel.

SAE

El martes la referente de Suteba subió a sus redes una fotografía de lo que el Servicio Alimentario Escolar era en el Jardín Nº 923. En la misma se veían cuatro pechugas de pollo, un zapallo podrido y mandarinas verdes.

“Esto pasa en el SAE constantemente y hay que decirlo. Hay silencio en Pilar por la presión y hostigamiento porque, cuando un docente alza la voz lo espera un sumario a la vuelta de la esquina”, comentó y agregó que, con esa cantidad de comida, debían alimentar a 120 chicos.

“En la Primaria Nº 3, dieron siete pechugas para toda la escuela. Es una vergüenza, es lamentable. Qué clase de alimento pretenden que nosotros les demos a los chicos, con qué quieren que los alimentemos. Esto tiene que ver con la desidia, con el supuesto diálogo que el gobierno quiere tener con la comunidad educativa”, reafirmó.

“El contexto hace que el Servicio Alimentario Escolar sea una prioridad para todas las instituciones porque muchos de nuestros alumnos, el único plato de comida que reciben es en la escuela”, concluyó Liliana Montiel, de Suteba.

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