Wade entró en concurso y crece la incertidumbre en Granja Tres Arroyos
La firma que administra los activos de la exCresta Roja se presentó en convocatoria de acreedores, en medio de la crisis financiera del grupo Granja Tres Arroyos. La empresa que opera la planta Pinazo, es otra sociedad del conglomerado y también atraviesa un proceso de ajuste que puso en riesgo puestos de trabajo.
La crisis que atraviesa el grupo Granja Tres Arroyos sumó un nuevo capítulo judicial con el ingreso en convocatoria de acreedores de Wade SA, una de las tres sociedades que conforman el conglomerado avícola. La presentación no corresponde directamente a Granja Tres Arroyos SA, aunque se produce en medio de una situación financiera y operativa que afecta al conjunto del grupo y que ya derivó en cierres y paralizaciones de plantas, salarios atrasados, despidos y reclamos judiciales de acreedores.
El grupo empresario está integrado por Granja Tres Arroyos SA, Wade SA y Avex SA. Durante los últimos meses, las tres compañías fueron contempladas dentro de un mismo intento de reestructuración financiera, que involucraba un pasivo total estimado en 350,9 millones de dólares.
La diferencia resulta central: la sociedad que ingresó formalmente en convocatoria de acreedores es Wade SA, mientras que Granja Tres Arroyos SA es otra empresa del mismo grupo. Por el momento, no está confirmada una presentación concursal de GTA, aunque se prevé que pueda avanzar en esa dirección.
Wade es la sociedad que quedó al frente de los activos que pertenecieron a la exCresta Roja y actualmente opera las plantas Wade 1, en Ezeiza, y Wade 2, en Esteban Echeverría. Esta última planta atravesó recientemente un fuerte ajuste, con unos 450 trabajadores despedidos.
La sociedad llegó a la convocatoria después de enfrentar una creciente presión de sus acreedores en la Justicia Comercial. Contra Wade se promovieron al menos siete pedidos de quiebra, iniciados por seis acreedores diferentes, con reclamos que, entre capital e intereses, superan los $2.000 millones.
Uno de los expedientes corresponde a una ejecución iniciada por el Banco Credicoop por un pagaré emitido por Wade el 30 de diciembre de 2025 por $250 millones. Luego de un pago parcial, el capital reclamado quedó establecido en $206,3 millones. La causa tramita ante el Juzgado Nacional en lo Comercial N°18, Secretaría N°36, y contempla además sumas adicionales en concepto de intereses y costas.
Los reclamos contra Wade forman parte de un escenario judicial más amplio que alcanza a distintas sociedades del grupo. En cinco ejecuciones comerciales se detectaron reclamos por unos $1.657 millones de capital y otra ejecución por US$115.000. Al incorporar las previsiones judiciales para intereses, costas y accesorios, el monto procesal de las ejecuciones expresadas en pesos superaba los $2.638 millones, aunque esa cifra no representa necesariamente una deuda firme por ese monto.
Una crisis que también golpea a Pilar
La situación de Wade debe ser diferenciada de la que atraviesa específicamente Granja Tres Arroyos, aunque ambas compañías forman parte del mismo grupo empresario y sus dificultades financieras y operativas se encuentran relacionadas.
En los establecimientos de Granja Tres Arroyos ubicados en Buenos Aires y Entre Ríos se acumularon alrededor de 1.730 desvinculaciones sobre una dotación total cercana a los 6.500 trabajadores. El proceso también tuvo impacto directo en Pilar, donde funciona la planta Pinazo, ubicada en la localidad de La Lonja.
En ese establecimiento, antes de que se dictara la conciliación obligatoria, se analizaba el despido de unos 50 trabajadores. La planta forma parte de la estructura de Granja Tres Arroyos, no de Wade, por lo que la convocatoria presentada por esta última sociedad no implica, por sí misma, la apertura de un concurso para la empresa que opera en Pilar.
Sin embargo, el contexto financiero del grupo genera preocupación entre los trabajadores de todos sus establecimientos. Según registros del Banco Central, las sociedades que integran GTA acumulan 6.682 cheques rechazados por un monto total de $113.652 millones. A eso se suma una deuda bancaria cercana a los $3.368 millones.
El intento de reestructuración
La convocatoria de Wade se produjo después de que el grupo intentara alcanzar un acuerdo privado con sus acreedores para reestructurar obligaciones por US$350,9 millones. El esquema contemplaba quitas de hasta el 75% para algunos acreedores, plazos de pago de hasta siete años, un aporte de nuevo capital y la venta de activos considerados no estratégicos.
Entre los activos que habían sido considerados para generar liquidez se encontraba precisamente la planta Wade 1 de Ezeiza.
Las negociaciones no prosperaron y Wade terminó recurriendo al mecanismo concursal, que abre una instancia judicial destinada a ordenar el pasivo y buscar un acuerdo con los acreedores que permita sostener la continuidad de la actividad.
La situación también tiene un antecedente ligado directamente a la historia del grupo. Wade fue la sociedad utilizada por Granja Tres Arroyos para quedarse con los activos de la exCresta Roja. En diciembre de 2018, dentro del concurso preventivo de Proteinsa SA, la Justicia autorizó la operación mediante la cual Wade adquirió los activos que aquella compañía había recibido de la quebrada Rasic Hermanos.
Ahora, siete años después de aquella operación, Wade quedó formalmente dentro de un proceso concursal y deberá afrontar una instancia judicial para reordenar sus obligaciones. Mientras tanto, el futuro de los trabajadores de las distintas empresas del grupo continúa rodeado de incertidumbre, especialmente en establecimientos como el de Pilar, donde el ajuste ya había puesto en riesgo decenas de puestos de trabajo.

