Tutundjian: "El shopping tuvo que reinventarse con el cambio de Pilar y del consumo"
El empresario analizó la evolución del distrito en las últimas dos décadas, el impacto de la transformación urbana en los centros comerciales y el presente de la actividad, marcado por un consumo más selectivo y competitivo.
En el marco de un nuevo aniversario de Paseo Pilar, su titular, Fabián Tutundjian, compartió a Resumen una mirada amplia sobre los cambios que atravesaron tanto el distrito como el negocio de los centros comerciales en los últimos 20 años. Más allá del aniversario, el empresario puso el foco en la transformación de Pilar, el nuevo perfil del consumidor y los desafíos que enfrenta hoy la actividad.
Según explicó, el crecimiento urbano del distrito fue determinante en la evolución del shopping, pero también hubo un proceso de retroalimentación. "Pilar creció muchísimo, dejó de ser una ciudad dormitorio y se convirtió en un lugar donde la gente vive, trabaja y consume", señaló. En ese contexto, los centros comerciales pasaron a cumplir un rol más integral dentro de la vida cotidiana, acompañando ese desarrollo con una oferta cada vez más diversificada.
Uno de los cambios más notorios, indicó, se dio en los hábitos de consumo. Mientras que en los primeros años el shopping estaba asociado casi exclusivamente a la compra, hoy se consolidó como un espacio de experiencia. "Antes la gente venía con una idea puntual de compra, hoy el recorrido es distinto: se combina consumo con ocio, gastronomía y servicios", explicó. Este cambio obligó a repensar el funcionamiento de los espacios comerciales, incorporando propuestas que exceden lo estrictamente comercial.
En esa línea, Tutundjian hizo referencia al impacto del comercio electrónico, que en los últimos años modificó la dinámica del sector. Lejos de verlo como una amenaza directa, consideró que su crecimiento empujó a los shoppings a reconvertirse. "El shopping dejó de ser únicamente un lugar transaccional. Hoy tiene que ofrecer algo que el online no puede, que es la experiencia", afirmó. Esta adaptación, sostuvo, fue clave para sostener la vigencia del formato en un contexto de transformación constante.
Al referirse a la actualidad, describió un escenario atravesado por la cautela en el consumo. "La actividad está, pero es más selectiva", resumió. Según detalló, el cliente actual prioriza variables como el precio, las promociones y la cercanía, lo que obliga a los operadores a trabajar con mayor precisión en sus estrategias comerciales. En ese sentido, destacó que mantener el flujo de visitantes requiere una planificación constante y una oferta que se adapte a las nuevas demandas.
La competencia también se intensificó en los últimos años, en paralelo al crecimiento del distrito. Pilar cuenta hoy con una amplia variedad de propuestas comerciales, desde grandes centros hasta polos gastronómicos y espacios a cielo abierto. Para Tutundjian, este escenario no implica necesariamente una competencia directa, sino una segmentación del mercado. "Cada espacio tiene que encontrar su identidad y su público", explicó, al tiempo que remarcó la importancia de diferenciarse a través de propuestas concretas.
Otro de los aspectos que destacó fue la necesidad de sostener un vínculo cercano con los comerciantes, especialmente en contextos económicos complejos. Según indicó, el trabajo conjunto resulta clave para atravesar momentos de menor consumo y para generar herramientas que permitan mantener la actividad. "Hoy más que nunca hay que acompañar al comerciante y entender qué necesita para seguir funcionando", sostuvo.
De cara al futuro, el empresario consideró que el modelo de shopping continuará evolucionando hacia formatos más integrados, donde convivan comercio, servicios, gastronomía y entretenimiento. En ese sentido, adelantó que Paseo Pilar busca consolidarse como un espacio de cercanía, adaptado a las nuevas dinámicas del distrito y con capacidad de renovación permanente.
Así, a dos décadas de su apertura, el balance del Paseo Pilar no se limita a una celebración puntual, sino que refleja un proceso de transformación constante. En un contexto económico desafiante y con cambios profundos en los hábitos de consumo, el desafío pasa por sostener la relevancia de estos espacios, acompañando la evolución de Pilar y anticipando las demandas de un público cada vez más exigente.

