Tras una nota de Resumen, la Defensoría alerta a jubilados por estafas

Tras la nota de Resumen sobre un jubilado que sufrió dos intentos de ciberestafa en pocas horas, la Defensoría del Pueblo emitió una advertencia. Adrián Maciel pidió extremar los cuidados ante falsos representantes de empresas que ofrecen descuentos y reintegros.

Luego de que Resumen diera a conocer el caso de un jubilado de Pilar que sufrió dos intentos de ciberestafa en pocas horas, la Defensoría del Pueblo emitió una advertencia destinada especialmente a los adultos mayores y sus familias ante una modalidad de fraude en la que delincuentes se hacen pasar por representantes de empresas de servicios y ofrecen falsos descuentos o reintegros.

El organismo encabezado por el defensor del Pueblo, Adrián Maciel, difundió una serie de recomendaciones luego de conocerse el episodio publicado por este medio el jueves. El caso tuvo como víctima a un vecino al que inicialmente contactaron personas que afirmaban representar a Naturgy y le ofrecieron un supuesto descuento del 50 por ciento en la factura de gas destinado a jubilados.

La modalidad descripta por la Defensoría coincide con la primera parte del engaño sufrido por el vecino. El contacto comienza a través de WhatsApp, donde los delincuentes se presentan como representantes de la distribuidora y anuncian la existencia de un beneficio sobre la tarifa.

Posteriormente realizan una llamada telefónica y, una vez establecida la comunicación, informan a la potencial víctima sobre supuestas devoluciones de dinero relacionadas con una mala facturación, reintegros de IVA u otros conceptos.

En el caso revelado por Resumen, al jubilado le aseguraron que tenía disponible un supuesto retroactivo superior a los 700 mil pesos debido a un presunto cobro indebido de IVA. A partir de allí, mientras lo mantenían al teléfono, comenzaron a indicarle distintos movimientos que debía efectuar entre sus propias cuentas.

El vecino llegó a realizar tres transferencias consecutivas de 49 mil pesos desde su cuenta bancaria hacia su propia billetera de Mercado Pago. La intervención de un familiar permitió advertir a tiempo que podía tratarse de una estafa y cortar la comunicación antes de que continuara con las operaciones.

Precisamente, la Defensoría puso el acento en la forma en que los delincuentes buscan generar confianza y mantener a la víctima dentro de la conversación, para luego inducirla a efectuar transferencias o movimientos de dinero. En este caso, las operaciones pudieron ser interrumpidas antes de que los fondos fueran enviados a cuentas de terceros.

El episodio, sin embargo, tuvo una segunda parte. Horas después del primer intento, el mismo jubilado recibió un mensaje de una persona que se presentó falsamente como integrante del área de "Seguridad y Fraude" del Banco Santander.

Con el argumento de que existían movimientos irregulares en su cuenta, un ingreso desde un dispositivo desconocido, transferencias programadas y hasta una compra que el titular no había realizado, los delincuentes volvieron a establecer una comunicación telefónica con la víctima.

La maniobra estuvo cerca de concretarse y el jubilado llegó a gestionar un crédito superior a los 8 millones de pesos siguiendo las indicaciones recibidas. Finalmente, pudo advertir el engaño, cortar la llamada e ingresar al homebanking para cancelar la solicitud antes de que el préstamo fuera acreditado.

Las recomendaciones de la Defensoría

A partir del caso difundido por este medio, la Defensoría del Pueblo de Pilar recomendó especialmente a los adultos mayores y a sus familias extremar las precauciones ante esta clase de comunicaciones.

El organismo remarcó que no deben realizarse transferencias de dinero a pedido de personas que contacten telefónicamente, ni compartirse claves, códigos de seguridad o información bancaria. También advirtió que nunca debe permitirse a desconocidos acceder de manera remota a teléfonos celulares, computadoras u otros dispositivos.

Además, aconsejó desconfiar de llamados o mensajes de personas que aseguren representar a empresas de servicios y verificar cualquier promoción, descuento, devolución o trámite directamente a través de los canales oficiales de la compañía involucrada.

La advertencia resulta especialmente relevante porque el mecanismo no depende necesariamente de que los delincuentes tengan previamente las claves bancarias de la víctima. Mediante técnicas de ingeniería social, buscan generar confianza, urgencia o temor para conseguir que sea la propia persona quien realice las operaciones.

Desde la Defensoría insistieron en que, frente a cualquier contacto sospechoso, la comunicación debe interrumpirse y la información tiene que ser corroborada exclusivamente mediante los canales oficiales. "Informarse también es una forma de cuidarse", señalaron desde el organismo.

El caso del jubilado pilarense, que estuvo a punto de sufrir una pérdida millonaria, permitió así visibilizar una modalidad de fraude que combina mensajes de WhatsApp, llamadas telefónicas, falsas promociones y supuestas alertas bancarias. Tras la publicación de Resumen, la Defensoría decidió reforzar la prevención para evitar que otros vecinos, especialmente adultos mayores, sean víctimas de maniobras similares.

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