Se frena el mantenimiento de los trenes del San Martín

La contratación de la empresa encargada de realizar las tareas fue suspendida sin fecha de reanudación. Más de un centenar de coches necesitan intervenciones profundas tras más de una década de uso intensivo.

El plan de mantenimiento pesado para los trenes de la línea San Martín, anunciado con antelación como una intervención clave para mejorar la calidad del servicio, quedó en pausa. Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA) resolvió suspender "hasta nuevo aviso" el proceso de contratación de la empresa que debía ejecutar los trabajos, lo que retrasa una renovación considerada prioritaria para la flota.

Las tareas estaban previstas sobre 117 coches CSR remolcados -entre formaciones convencionales y furgones- de un total de 160 unidades asignadas a la línea. Según información difundida por el sitio especializado enelSubte.com, se trataba de un programa de mantenimiento de gran alcance, orientado a recuperar material rodante que ya superó ampliamente los 12 años de servicio.

De acuerdo a los pliegos técnicos elaborados, el plan contemplaba intervenciones profundas en componentes clave: revisión y reparación de bogies, sistemas de freno y tracción, chequeo integral de los sistemas eléctricos internos y externos, trabajos en ventilaciones y bastidores, además de la corrección de daños estructurales detectados en carrocerías y techos.

El proyecto también incluía una renovación completa del interior de los coches. Entre las tareas previstas figuraban el reemplazo total del piso de goma, el recambio de asientos, reparaciones estructurales en los pisos cuando fuera necesario, arreglos en puertas y ventanas dañadas y la verificación integral del sistema de emergencias, con el objetivo de garantizar condiciones mínimas de seguridad y confort para los usuarios.

Estas intervenciones se encuadraban dentro de lo que se denomina mantenimiento de "media vida", fundamental para extender la vida útil de las unidades. Sin embargo, el estado actual del material rodante es crítico: numerosas formaciones permanecen apartadas del servicio y, en muchos casos, fueron desarmadas parcialmente para utilizar repuestos en otras unidades que continúan circulando.

Mientras la flota sigue deteriorándose, las únicas mejoras concretadas en el último tiempo fueron acciones puntuales y de alcance limitado, como la colocación de cámaras en algunos furgones, el recambio de tapizados dañados y una prueba piloto de aire acondicionado en un solo coche, que no se replicó en el resto de las formaciones. La falta de definiciones sobre el mantenimiento integral reaviva la incertidumbre sobre el futuro del servicio en una de las líneas más utilizadas del área metropolitana.

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