Reclamo de PAMI por recortes, demoras y dificultades en la atención a jubilados
Desde SUTEPA impulsan proyectos para que los municipios soliciten explicaciones al organismo nacional sobre las prestaciones actuales. Sostienen que los cambios en medicamentos, derivaciones y modalidades de atención generan dificultades.
Trabajadores del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados de Pilar expresaron su preocupación por la situación que atraviesan los afiliados y comenzaron una campaña para visibilizar las dificultades que, según señalan, se presentan en la atención cotidiana.
La iniciativa es impulsada por el Sindicato Unido de Trabajadores y Empleados de PAMI (SUTEPA), que busca que los municipios acompañen el reclamo mediante pedidos de informes dirigidos al organismo. En el caso de Pilar, la propuesta fue aprobada esta semana en el marco de los planteos realizados por la regional Luján, que también comprende al distrito.
Desde el gremio explicaron que las modificaciones implementadas dentro del instituto generaron cambios en la dinámica de atención y que muchas de esas medidas no fueron comunicadas formalmente a los trabajadores que reciben a los afiliados diariamente.
Uno de los referentes sindicales que se refirió a la situación fue Jonatan Aguirre, representante de SUTEPA en el centro de atención de Presidente Derqui, quien cuestionó algunos de los nuevos requisitos establecidos para acceder a determinadas prestaciones. "La primera medida que sacaron es la quita de medicamentos gratuitos para patologías crónicas, no solamente los del vademécum", señaló durante una entrevista con Agenda Propia (FM Estudio 2).
En esa misma línea, explicó que actualmente algunos afiliados deben atravesar distintos filtros para poder acceder a ciertos medicamentos. "Hoy el afiliado, para acceder a determinados medicamentos, tiene que cumplir con ciertos requisitos, entre los cuales debe tener un vehículo en mero de 10 años, no superar el haber mínimo y medio", detalló.
Además, desde SUTEPA plantearon que la implementación de cupos mensuales automatizados en los sistemas informáticos afecta la posibilidad de conseguir turnos con especialistas y acceder a estudios como prácticas radiológicas, ecografías y tomografías. Según indicaron, esta situación termina impactando en pacientes que necesitan sostener tratamientos de manera continua y encuentran interrupciones en sus seguimientos médicos.
Otro de los puntos de conflicto está relacionado con la situación de los profesionales que trabajan dentro del sistema de atención primaria. De acuerdo con lo expresado por el sindicato, los cambios en los contratos y en los valores de las cápitas generaron reclamos por parte de médicos de cabecera.
"De manera inconsulta, lo que hicieron es cambiarle el contrato a esos médicos y médicas de cabecera, y la modalidad de pago. Hoy se encuentran que lo que le ofrecen a cada médico por cápita es 2.100 pesos. Sabemos que, en cualquier consultorio, el piso de una consulta es de 30 a 40 mil pesos", afirmó Aguirre.
Las negociaciones entre el organismo y las entidades profesionales no alcanzaron un acuerdo, por lo que continúan los reclamos gremiales vinculados a las condiciones laborales y salariales.
A la problemática prestacional se suma la preocupación por la reducción del personal. Desde el sindicato sostienen que hubo una disminución de trabajadores en distintas dependencias, una situación que también repercute en las oficinas donde los empleados deben atender una mayor cantidad de consultas.
En ese contexto, Aguirre describió el escenario que viven quienes trabajan en contacto directo con los jubilados: "La situación de cara a los afiliados es la misma. La realidad es que cada vez está más complicado, porque somos lo que damos la cara. Cada vez, el afiliado viene con menos paciencia y a veces tenemos situaciones complejas".

