Pilar refuerza los controles sobre las veredas y establece un plazo para retirar materiales
El Municipio puso en marcha un procedimiento para intervenir ante la presencia de bolsones, escombros, materiales de construcción y montículos de tierra que obstaculicen el paso peatonal. Los responsables serán notificados y tendrán 10 días corridos para liberar la vía pública.
El Municipio de Pilar informó que reforzará los controles sobre las veredas y otros sectores de la vía pública con el objetivo de garantizar que permanezcan despejados y en condiciones adecuadas para la circulación peatonal. La medida apunta a situaciones en las que distintos elementos vinculados a obras o tareas particulares terminan ocupando espacios destinados al tránsito de vecinos y vecinas.
El procedimiento contempla específicamente la presencia de bolsones, materiales de construcción, escombros, montículos de tierra y otros elementos que puedan obstruir las veredas o dificultar el desplazamiento de peatones. Desde el área de Gestión Territorial señalaron que, ante la detección de estos casos, se iniciará un proceso de notificación al responsable del domicilio o del lugar donde se encuentre la obstrucción.
Como primera instancia, un agente municipal se acercará al domicilio para informar sobre la situación y solicitar el retiro de los elementos que estén ocupando la vereda o interfiriendo con la circulación. La notificación estará dirigida al responsable del inmueble y dará inicio al plazo previsto por el procedimiento.
A partir de ese momento, se establecerá un período de 10 días corridos para que se retiren los materiales y se restablezca la circulación peatonal. De esta manera, los responsables contarán con un tiempo determinado para despejar el espacio público antes de una eventual intervención por parte del Municipio.
Una vez transcurrido ese plazo, se realizará una nueva inspección para verificar si la situación fue regularizada. En caso de que los elementos continúen sobre la vereda o la vía pública, el Municipio podrá avanzar con su levantamiento y remoción, de acuerdo con el procedimiento correspondiente.
La iniciativa se enmarca en la normativa municipal vigente, que establece restricciones para la ocupación de la vía pública con tierra, materiales de obra, maquinarias, escombros u otros elementos sin la autorización correspondiente. Además, contempla la necesidad de mantener estos espacios en condiciones de limpieza y despeje para evitar inconvenientes en la circulación.
Desde el Municipio remarcaron que el objetivo del procedimiento es preservar el uso compartido del espacio público y evitar que las obras particulares o la acumulación de materiales generen obstáculos para quienes circulan a pie.
La disposición cobra especial relevancia en sectores donde las veredas presentan obstáculos que obligan a los peatones a desplazarse por la calle, con los riesgos que esto puede implicar. Con el nuevo esquema, primero se buscará que los responsables regularicen la situación dentro del plazo establecido y, de no concretarse, se podrá avanzar con una intervención municipal.

