Pilar antes del golpe: violencia, cadáveres y miedo en las calles

Los registros de la época muestran un patrón inquietante: asesinatos, enfrentamientos armados y la reiterada aparición de cuerpos.

En los meses previos al golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, el partido de Pilar ya era escenario de una escalada de violencia que se reflejaba cotidianamente en las páginas de Resumen. Lejos de tratarse de hechos aislados, los registros de la época muestran un patrón inquietante: asesinatos, enfrentamientos armados y la reiterada aparición de cuerpos en rutas, descampados y zonas periféricas.

Uno de los episodios más impactantes ocurrió en enero de 1975, cuando fue hallado el cuerpo sin vida de Roberto García Carelli en un camino cercano al límite entre Moreno y Pilar. La víctima, una figura vinculada al ámbito político local, presentaba múltiples disparos en la cabeza y signos de haber sido golpeado y maniatado. Su automóvil apareció abandonado a pocos kilómetros. El crimen, de características claramente violentas, marcaba el tono de lo que vendría.

En los meses siguientes, los hallazgos de cadáveres se volvieron frecuentes. En mayo de ese mismo año, dos hombres fueron encontrados muertos en distintas zonas: uno en Presidente Derqui y otro en Los Cachorros, este último con impactos de bala y rodeado de vainas servidas. La reiteración de estos episodios comenzaba a instalar una sensación de inseguridad y de violencia organizada.

Pilar antes del golpe: violencia, cadáveres y miedo en las calles

La situación se agravó en julio de 1975 con el hallazgo de dos cuerpos calcinados dentro de un vehículo incendiado en la Ruta Panamericana. Junto a ellos, un mensaje adjudicaba el hecho a una supuesta organización, en un contexto en el que la violencia política ya operaba con lógicas clandestinas y mensajes intimidatorios. Días más tarde, un tercer caso de similares características apareció en La Lonja, reforzando la percepción de que estos crímenes no eran hechos aislados.

En paralelo, también se registraban enfrentamientos armados. En uno de ellos, efectivos policiales se tirotearon con un grupo que se identificó como integrante de una organización armada, tras un intento de control en la Panamericana. El saldo incluyó policías heridos y armamento robado, en un episodio que evidenciaba la creciente capacidad operativa de estos grupos.

Pilar antes del golpe: violencia, cadáveres y miedo en las calles

Otro hecho de gran magnitud tuvo lugar en septiembre de 1975 en el barrio Mapuche, donde un operativo terminó con tres personas muertas tras un intenso tiroteo. Según se informó entonces, en el lugar se habría liberado a una persona secuestrada, lo que sumaba un nuevo elemento al complejo escenario de violencia.

Atentados también formaban parte de este clima. En marzo de 1975, la concesionaria Chevrolet ubicada en Ruta 8 y Rivadavia fue atacada con disparos y una bomba incendiaria que no llegó a detonar. Los autores dejaron panfletos en el lugar, dando cuenta de la intencionalidad política del hecho.

Pilar antes del golpe: violencia, cadáveres y miedo en las calles

Así, hacia fines de 1975, Pilar no era ajeno a la crisis que atravesaba el país. Los registros periodísticos muestran una sucesión de episodios violentos, muchas veces con características similares: cuerpos baleados, calcinados o abandonados en la vía pública, mensajes intimidatorios y enfrentamientos armados.

Lejos de irrumpir en un contexto de calma, el golpe de Estado de marzo de 1976 encontró a la comunidad ya atravesada por el miedo, la incertidumbre y una violencia que parecía no tener freno.

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