Economía local

Persianas bajas y filas por un empleo: SCIPA alertó por el deterioro del comercio en Pilar

La entidad empresaria volvió a advertir sobre la caída del consumo, el cierre de locales y las dificultades que atraviesan comerciantes, trabajadores y familias. Desde la institución remarcaron que el diagnóstico surge de la realidad cotidiana y no de una postura partidaria.

La actividad comercial de Pilar continúa atravesando un escenario complejo, marcado por la disminución del consumo, el cierre de establecimientos y un mercado laboral cada vez más exigente. En este contexto, la Sociedad de Comerciantes, Industriales, Propietarios y Afines de Pilar (SCIPA) difundió un comunicado en el que volvió a expresar su preocupación por la situación económica que atraviesa el distrito.

Bajo el título "Persianas bajas y filas por un empleo", la entidad puso el foco en dos situaciones que, según señalaron, se volvieron cada vez más frecuentes: los comercios que deben cerrar sus puertas ante la falta de ventas y las extensas filas de personas que se presentan cuando aparece una oportunidad laboral.

Desde SCIPA sostuvieron que estos fenómenos forman parte de una realidad que afecta a distintos sectores de la comunidad y que ya no puede ser ignorada. La caída del consumo impacta directamente sobre los comercios, que enfrentan mayores dificultades para sostener sus estructuras y mantener sus puertas abiertas.

Al mismo tiempo, la menor actividad económica repercute sobre el empleo. Las convocatorias laborales que reúnen a decenas de postulantes reflejan, de acuerdo con la entidad, la creciente necesidad de trabajo y las dificultades que encuentran muchas personas para acceder a un puesto.

"No estamos haciendo política partidaria: estamos describiendo una realidad que golpea todos los días a comerciantes, trabajadores y familias", expresaron desde SCIPA.

El planteo de la organización empresaria apunta así a visibilizar las consecuencias que la pérdida de poder adquisitivo y la retracción del consumo tienen sobre la economía local. Para los comerciantes, la menor cantidad de clientes y el descenso en las ventas dificultan afrontar los costos necesarios para mantener un negocio en funcionamiento.

La situación también genera preocupación entre quienes dependen de un ingreso laboral. En las últimas semanas, distintas convocatorias para cubrir puestos de trabajo mostraron la cantidad de personas que buscan incorporarse al mercado laboral, con postulantes que incluso deben esperar durante horas para poder entregar sus datos y participar de un proceso de selección.

Desde SCIPA insistieron en que el escenario requiere ser observado más allá de las estadísticas generales y desde las experiencias concretas que se viven en las calles de Pilar. Las persianas cerradas y las filas de personas en busca de trabajo son, según remarcaron, dos expresiones visibles de una misma problemática: una economía local que enfrenta dificultades para generar consumo, actividad y empleo.

La entidad empresaria volvió de esta manera a plantear su preocupación por el presente del sector comercial y productivo de Pilar, al tiempo que pidió prestar atención a las señales que surgen de la actividad cotidiana.

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