Nuevos avances en la obra hidráulica del centro
El proyecto apunta a mejorar el drenaje pluvial y reducir los anegamientos que históricamente afectan a distintas calles del casco céntrico durante lluvias intensas, a través de un sistema integral de infraestructura que conectará diversos sectores de la ciudad.
Las tareas para optimizar el escurrimiento del agua en el centro de Pilar continúan avanzando con distintos frentes de obra. El proyecto hidráulico que impulsa el Municipio busca modificar el funcionamiento del drenaje pluvial en la zona comercial y en los barrios cercanos, un área donde las precipitaciones fuertes suelen generar acumulación de agua y complicaciones para el tránsito.
"Este proyecto estratégico tiene el objetivo de lograr un mejor escurrimiento y circulación pluvial en toda la zona comercial y sus alrededores", afirmaron desde la Comuna.
La intervención se desarrolla en varias etapas y contempla la construcción de infraestructura destinada a canalizar el agua de lluvia de manera más eficiente. Uno de los primeros pasos fue el entubamiento del Canal Agustoni. Para ello, se construyó un conducto de hormigón que se extiende a lo largo de la calle Santa Águeda y que alcanza aproximadamente 3 kilómetros. Esta obra permite que el agua que llega desde el centro y sectores aledaños pueda desplazarse bajo tierra desde la colectora de Panamericana hasta su punto de descarga.
Posteriormente, se sumó otro componente clave del sistema: la construcción de un reservorio pluvial en la Plaza 12 de Octubre. Ese espacio funciona como un punto de retención que puede almacenar alrededor de un millón de litros de agua. La finalidad es regular el caudal que se dirige hacia el río y evitar que las lluvias intensas generen saturación en el sistema de desagües.
El reservorio está conectado con conductos que atraviesan las calles San Martín, Belgrano y Rivadavia, permitiendo que el excedente hídrico sea transportado de forma controlada. De esta manera, el sistema hidráulico articula distintos puntos de la ciudad para mejorar el manejo del agua durante los eventos climáticos más intensos.
La tercera etapa del plan se ejecutó en paralelo a la ampliación y repavimentación de la Ruta 8, en el tramo comprendido entre Uruguay y Zeballos. Allí, se instalaron cañerías principales en la zona de Villa Delia y se sumaron sumideros y conductos en esquinas clave, con el objetivo de captar el agua de lluvia y conducirla hacia la red principal.
Actualmente, los trabajos se concentran en la última fase de la obra, que abarca algunos de los corredores más transitados del casco céntrico. Esta etapa contempla más de 3.300 metros lineales de intervención, con la instalación de nuevos conductos, cámaras de empalme y sumideros que ampliarán la capacidad del sistema y lo integrarán con la infraestructura ya construida.
Las tareas se despliegan en calles como Tratado del Pilar, Uruguay, Bermúdez, Sargento Cabral, Brasil, Ituzaingó, Tucumán, Pedro Lagrave e Independencia. En varios de esos sectores, históricamente se registran acumulaciones de agua durante tormentas fuertes, por lo que la obra busca dar una solución estructural a ese problema.
En paralelo, los trabajos generan cambios temporales en la circulación vehicular. En ese marco, se habilitó parcialmente el tránsito en la calle Pedro Lagrave para permitir el acceso y la salida de los colectivos de la línea 291 hacia la terminal de ómnibus. El recorrido autorizado se realiza desde la intersección con Víctor Vergani hasta la terminal, mientras que la salida se efectúa por Hipólito Yrigoyen.
A su vez, continúan cerradas al tránsito las esquinas de Ituzaingó con Lagrave y con Yrigoyen debido a las tareas vinculadas al sistema de desagües. Estas restricciones modificaron la dinámica de circulación en el centro de la ciudad, aunque desde el Municipio remarcan que se trata de intervenciones necesarias para completar la red hidráulica y mejorar el funcionamiento del drenaje en el futuro.

