Nuevo paro en Granja Tres Arroyos por demoras en el pago de sueldos
A diez días del último reclamo, los trabajadores volvieron a interrumpir actividades por atrasos salariales, adicionales impagos y falta de certezas sobre los cobros.
Apenas diez días después del último paro, los trabajadores de la planta que Granja Tres Arroyos posee en Pilar iniciaron una nueva medida de fuerza ante un reciente atraso en el pago de los salarios. El reclamo apunta a la falta de cumplimiento en los haberes, la ausencia de un cronograma claro de pagos y deudas acumuladas en conceptos como extras, vacaciones y aguinaldo.
Desde la planta Pinazo, ubicada en la localidad de La Lonja, los empleados denunciaron que la empresa continúa abonando los sueldos de manera irregular y sin brindar fechas concretas para completar los montos adeudados.
El impacto de la situación se refleja de manera directa en la economía de las familias. La planta de Pilar emplea actualmente a cerca de 400 personas y forma parte de una red de establecimientos que la compañía posee en distintas provincias argentinas, como Entre Ríos y Córdoba, además de operaciones en la República Oriental del Uruguay. El conflicto local se da en un contexto más amplio de tensión laboral dentro del grupo empresario.
En paralelo, esta semana se evaluaba la realización de una marcha desde la planta de Concepción del Uruguay, en Entre Ríos, con un posible corte sobre la ruta nacional 14, una de las vías productivas más importantes del país. Sin embargo, desde el Sindicato de la Alimentación informaron que la medida fue suspendida de manera provisoria tras un acercamiento entre la empresa y la Secretaría de Trabajo, lo que abrió una instancia de diálogo para intentar destrabar el conflicto salarial.
El escenario se enmarca en una situación más amplia que atraviesa la empresa. Granja Tres Arroyos, principal productora avícola del país, obtuvo recientemente autorización del Gobierno para iniciar un Procedimiento Preventivo de Crisis, con el objetivo de reducir costos ante un contexto económico que la firma considera desfavorable, particularmente por el nivel del tipo de cambio para exportaciones. En ese marco, la compañía solicitó ante la Secretaría de Trabajo la posibilidad de avanzar con despidos o aplicar recortes en adicionales salariales, lo que profundizó la preocupación entre los trabajadores.
Antecedentes del conflicto en Pilar
El nuevo paro se inscribe en una crisis laboral que se viene profundizando desde hace varios meses en la planta de Granja Tres Arroyos de Pilar. En reclamos anteriores, los trabajadores ya habían denunciado el pago sistemático de salarios en cuotas, con demoras que en algunos casos superaron varias semanas y generaron una fuerte inestabilidad económica en los hogares.
Según los empleados, el fraccionamiento de los sueldos se volvió una práctica recurrente durante el último año, acompañada por irregularidades en el pago del aguinaldo, atrasos en las vacaciones y descuentos aplicados en el marco de medidas de fuerza. También advirtieron una pérdida sostenida del poder adquisitivo y una creciente dificultad para afrontar gastos básicos en un contexto de inflación.
A ese escenario se sumó una reducción significativa de personal en la planta pilarense, donde la dotación habría disminuido en los últimos meses, lo que incrementó la carga laboral de quienes permanecen en sus puestos y alimentó la preocupación por posibles nuevos recortes.
El conflicto local se dio además en paralelo a tensiones en otras plantas de la empresa en la provincia de Buenos Aires, Entre Ríos y Córdoba, donde se repiten reclamos por atrasos salariales, pagos fragmentados y falta de definiciones claras sobre el futuro laboral.

