La Provincia refuerza las obras en el río Luján ante la posible llegada de un nuevo fenómeno El Niño
El Gobierno bonaerense presentó un plan de gestión del riesgo climático con una inversión de 1,3 billones de pesos. Entre las obras prioritarias figuran las intervenciones en la cuenca del río Luján, consideradas clave para prevenir inundaciones frente a un escenario de lluvias intensas y eventos meteorológicos extremos.
La cuenca del río Luján volvió a ubicarse entre las prioridades del Gobierno bonaerense dentro del nuevo Plan de Gestión del Riesgo Climático presentado este lunes por la Provincia. La iniciativa contempla una inversión total de 1,3 billones de pesos para prevenir y responder a fenómenos meteorológicos extremos, en un contexto marcado por las advertencias sobre la posible llegada de un nuevo evento climático de gran magnitud asociado a "El Niño".
Durante la presentación, el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, Gabriel Katopodis, explicó que el plan fue diseñado a partir de informes de organismos especializados y centros internacionales que anticipan para la región períodos de lluvias intensas, inundaciones y temperaturas anómalas como consecuencia del calentamiento del océano Pacífico.
En ese marco, el funcionario destacó que la Provincia ya trabaja en una serie de obras estratégicas para mitigar el impacto de futuros eventos climáticos, entre las que incluyó las intervenciones en la cuenca del río Luján, una de las más importantes del territorio bonaerense y que históricamente ha sufrido graves inundaciones.
"El gobernador decidió coordinar todos los recursos y las acciones entre los ministerios y con los municipios para enfrentar esta situación", sostuvo Katopodis, al tiempo que detalló que el plan contempla tareas de monitoreo hidrometeorológico, medidas preventivas y obras de infraestructura orientadas a reducir riesgos.
Entre los proyectos mencionados figuran la ampliación del Canal Maldonado en Bahía Blanca, obras en la cuenca del río Areco, las cuencas del Reconquista y La Matanza-Riachuelo, el Plan Maestro del Río Salado y las intervenciones sobre el río Luján, consideradas fundamentales para mejorar el escurrimiento del agua y minimizar el impacto de las crecidas.
El programa provincial prevé además reforzar los sistemas de monitoreo mediante herramientas como el Comité de Gestión del Riesgo y Emergencia (CORE), la Mesa de Riesgo Hídrico y los informes periódicos de la Autoridad del Agua sobre precipitaciones acumuladas y humedad del suelo.
En paralelo, se llevarán adelante tareas de limpieza y mantenimiento de arroyos, reparación de caminos afectados por anegamientos y la elaboración de planes de contingencia para garantizar servicios esenciales durante emergencias climáticas.
La mayor parte de los recursos estará destinada a obras estructurales. El plan contempla 135 intervenciones y siete estudios vinculados a drenajes urbanos y defensas costeras, con una inversión cercana a los 285 mil millones de pesos. A esto se suman diez proyectos destinados a fortalecer la resiliencia del sector agropecuario frente a inundaciones y sequías por otros 245 mil millones.
Durante la conferencia, Katopodis también cuestionó al Gobierno nacional por la demora en la aprobación de créditos internacionales necesarios para avanzar con distintas obras hidráulicas. En particular, advirtió sobre la necesidad de prorrogar financiamiento destinado a proyectos estratégicos en el río Salado, el río Areco, la región Capital y la cuenca del río Luján.
Además, el ministro reclamó la conformación de una mesa de trabajo conjunta con la administración de Javier Milei para abordar las emergencias climáticas y cuestionó la distribución de fondos nacionales. Según datos difundidos por la Provincia, mientras otras diez jurisdicciones accedieron a 18 préstamos internacionales por un total de 1.973 millones de dólares, Buenos Aires quedó excluida de ese reparto.
De esta manera, la cuenca del río Luján se posiciona nuevamente como uno de los ejes centrales de la estrategia bonaerense para enfrentar los desafíos que podría traer un nuevo ciclo de lluvias extraordinarias y crecidas durante los próximos meses.

