Investigadores de la Austral identificaron un mecanismo contra el cáncer de hígado

Investigadores del Instituto de Investigaciones en Medicina Traslacional de la Universidad Austral y el CONICET identificaron un mecanismo que podría mejorar la respuesta a la inmunoterapia contra el cáncer de hígado.

Investigadores del Instituto de Investigaciones en Medicina Traslacional (IIMT), dependiente de la Universidad Austral y el CONICET, identificaron un mecanismo biológico que podría contribuir a superar una de las principales limitaciones de la inmunoterapia para tratar el cáncer de hígado. El estudio demostró que el bloqueo de la proteína SMYD2 reduce el crecimiento tumoral y potencia la respuesta a tratamientos de inmunoterapia en modelos experimentales de hepatocarcinoma.

El trabajo fue publicado en la revista científica Molecular Therapy Oncology y representa un nuevo aporte de la investigación desarrollada en el ámbito de la Universidad Austral para avanzar en el conocimiento y tratamiento de enfermedades de alta complejidad.

El hepatocarcinoma es el tipo más frecuente de cáncer primario de hígado y constituye una de las principales causas de muerte por cáncer a nivel mundial. Si bien la inmunoterapia modificó en los últimos años el tratamiento de numerosos tipos de tumores, su eficacia en el hepatocarcinoma continúa siendo limitada: menos de un tercio de los pacientes logra obtener respuestas objetivas.

En este contexto, el equipo del IIMT centró su investigación en SMYD2, una proteína que se encuentra aumentada en distintos tipos de cáncer y que interviene en la regulación de procesos relacionados con el crecimiento de las células tumorales.

A partir del análisis de muestras de pacientes, experimentos realizados en cultivos celulares y estudios en modelos animales, los investigadores comprobaron que SMYD2 presenta una actividad particularmente elevada en las regiones tumorales. Además, observaron que esta proteína está asociada a mecanismos que favorecen tanto la progresión del cáncer como la supresión de la respuesta del sistema inmunológico.

Uno de los pasos centrales del estudio consistió en bloquear farmacológicamente la proteína. Los resultados mostraron una reducción significativa del tamaño de los tumores y modificaciones en el microambiente tumoral que favorecieron una respuesta inmune más activa.

Los investigadores también detectaron una disminución de distintas señales biológicas vinculadas con la resistencia a la inmunoterapia. Este hallazgo permitió avanzar sobre una de las dificultades que enfrenta actualmente el tratamiento del hepatocarcinoma: lograr que el sistema inmunológico pueda reconocer y atacar de manera más efectiva a las células tumorales.

Una combinación que potencia la respuesta

Uno de los resultados más relevantes del trabajo fue comprobar que la inhibición de SMYD2 puede mejorar la eficacia de los tratamientos anti-PD-1, uno de los principales tipos de inmunoterapia utilizados en la actualidad.

En los modelos experimentales analizados, la combinación del bloqueo de SMYD2 con la terapia anti-PD-1 produjo una respuesta antitumoral superior a la obtenida cuando cada estrategia fue utilizada por separado. De esta manera, el estudio plantea una posible vía para aumentar la efectividad de la inmunoterapia en tumores que presentan mecanismos de resistencia.

La investigación fue liderada por los doctores Guillermo Mazzolini y Juan Miguel Bayo Fina, investigadores del Instituto de Investigaciones en Medicina Traslacional de la Universidad Austral y el CONICET, junto con un equipo integrado por científicos de Argentina, España y Alemania.

Los resultados publicados aportan nueva evidencia sobre el papel de SMYD2 en el desarrollo del hepatocarcinoma y, al mismo tiempo, abren una línea de investigación vinculada con su posible utilización como blanco terapéutico.

De acuerdo con los autores, SMYD2 podría convertirse en un nuevo objetivo para desarrollar estrategias destinadas a aumentar la efectividad de la inmunoterapia, especialmente en aquellos tumores que presentan resistencia a estos tratamientos.

No obstante, los investigadores remarcaron que se trata de resultados preclínicos, por lo que todavía deberán ser validados mediante estudios clínicos antes de determinar su eventual aplicación en pacientes. Aun así, el trabajo desarrollado desde el IIMT de la Universidad Austral representa un avance en la búsqueda de tratamientos más eficaces para uno de los cánceres con peor pronóstico.

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