Granja Tres Arroyos profundiza su crisis y analiza despidos en La Lonja

Tras un mes de suspensión de actividades, la empresa habría definido desvincular a entre 40 y 50 trabajadores de la planta ubicada en Pilar. La medida se suma a los despidos anunciados en Entre Ríos y al cierre temporal de otra planta bonaerense.

La situación laboral en la planta que Granja Tres Arroyos posee en La Lonja atraviesa un nuevo momento de incertidumbre. Luego de un mes de suspensión para la totalidad de los trabajadores, la empresa habría tomado la decisión de avanzar con despidos que alcanzarían a entre 40 y 50 empleados de los aproximadamente 300 que integran la dotación de la firma ubicada en Pilar.

La noticia fue comunicada este lunes durante una asamblea realizada en la planta Pinazo y convocada por los delegados del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA). Allí, los trabajadores fueron informados sobre el escenario que atraviesa la compañía y las alternativas planteadas frente a la situación.

De acuerdo con lo reconstruido a partir del testimonio de empleados, durante la reunión se pusieron sobre la mesa dos posibilidades. Una contemplaba aceptar una reducción de la plantilla con 40 a 50 despidos. La otra consistía en iniciar una medida de fuerza para intentar frenar las desvinculaciones, aunque esa opción habría sido acompañada por una advertencia de la empresa: ante un conflicto, podría avanzar con el cierre definitivo de la planta.

Finalmente, los trabajadores se inclinaron por la primera alternativa. De esta manera, se espera que durante las próximas horas comiencen a notificarse las desvinculaciones mediante los correspondientes telegramas laborales.

El posible recorte se produce después de un mes particularmente complejo para los empleados de La Lonja. La fábrica dejó de funcionar el 3 de agosto, en el marco de una suspensión general que había sido establecida hasta el 31 de ese mes. Durante ese período, la compañía se comprometió a reconocer el 65 por ciento de los salarios correspondientes al tiempo de suspensión.

Sin embargo, el problema no se limita a la paralización de las actividades. Los trabajadores acumularían actualmente una deuda salarial cercana a los tres meses. El atraso comprende buena parte de junio, la totalidad de julio y agosto, además del aguinaldo. Según trascendió, la empresa habría planteado realizar un pago parcial de los salarios adeudados antes de retomar la producción.

La expectativa es que la planta de La Lonja vuelva a producir durante esta semana, aunque previamente deberían concretarse las desvinculaciones anunciadas.

El escenario de Pilar forma parte de una crisis de mayor alcance dentro de Granja Tres Arroyos. En los últimos días, la compañía también confirmó 260 despidos en su establecimiento de Concepción del Uruguay, en Entre Ríos, mientras que otra de sus plantas, ubicada en Capitán Sarmiento, permanece paralizada.

En este último caso, la empresa comunicó internamente que las operaciones quedaron suspendidas "hasta nuevo aviso" desde el 31 de agosto, argumentando razones vinculadas con cuestiones operativas y productivas. A los trabajadores se les indicó que no debían presentarse a cumplir tareas, salvo que fueran convocados expresamente por encargados o supervisores.

La situación genera preocupación entre los empleados de las distintas plantas de la firma, que observan con incertidumbre el futuro de sus puestos de trabajo. En Pilar, el eventual despido de hasta 50 trabajadores representaría un nuevo golpe para una fábrica que atraviesa semanas de suspensión, atrasos salariales y ahora una reducción de su plantel.

Mientras se aguarda la comunicación formal de las desvinculaciones y el eventual regreso de la producción, los trabajadores permanecen atentos a las próximas decisiones de la compañía. La evolución del conflicto será clave para determinar si la planta de La Lonja logra recuperar su ritmo habitual o si las medidas de ajuste continúan profundizándose.