Felipe dejó la terapia intensiva tras cinco meses y dio un paso decisivo rumbo al alta
El niño pilarense de 15 meses, trasplantado de corazón en noviembre de 2025, fue trasladado a una sala común del Hospital Garrahan. Su evolución cardiológica es estable y la familia ya se prepara para la vuelta a casa.
Luego de atravesar uno de los períodos más complejos de su corta vida, Felipe dio ayer un paso fundamental en su recuperación. El niño pilarense, que recibió un trasplante de corazón a comienzos de noviembre de 2025, dejó finalmente la terapia intensiva del Hospital Garrahan y fue trasladado a una sala común, un avance largamente esperado por su familia y por el equipo médico que lo acompaña desde hace meses.
La noticia marca un quiebre en una internación que se extendió durante cinco meses en cuidados intensivos, atravesada por momentos críticos, incertidumbre y una evolución que exigió paciencia y fortaleza. "Después de cinco meses, en los que pasamos por todas, nos dieron una esperanza más para estar más cerca de casa", expresaron sus padres, que siguen compartiendo el día a día de Felipe a través de la cuenta de Instagram @elcorazondefeli.
Desde el punto de vista clínico, el balance es alentador. Según detalló la familia, el estado cardiológico del niño es estable y el órgano trasplantado responde de manera favorable. "Su corazón es fuerte", señalaron, aunque aclararon que todavía resta avanzar en otros aspectos de la recuperación. En particular, el foco está puesto en el sistema respiratorio y en la presión pulmonar, factores que hacen que Felipe continúe siendo oxígeno-dependiente por el momento.
Aun así, los avances son concretos. El niño ya realiza períodos de desconexión del respirador y su traslado a sala común representa un cambio significativo tanto en lo médico como en lo emocional. "Es un gran cambio, estamos muy felices y adaptándonos. Esto es un avance", resumieron, destacando que cada pequeño paso tiene un enorme valor después de meses de lucha.
Con este nuevo escenario, la familia comenzó a proyectar la etapa que viene: el regreso a casa. El alta todavía no tiene fecha, pero por primera vez aparece como una posibilidad real. "Ahora empieza otra parte del camino: conseguir los insumos para casa y transformar nuestra casita para que esté acorde a lo que Feli necesita", explicaron. La expectativa está puesta en poder reunirse pronto con Milo, el hermano mayor de Felipe, y retomar una vida familiar fuera del hospital, aunque con cuidados especiales.
Felipe nació con una cardiopatía dilatada, una patología grave que afecta al músculo cardíaco y que, desde sus primeros días de vida, condicionó su desarrollo. La enfermedad hacía indispensable un trasplante de corazón para garantizar su supervivencia, y desde entonces su historia estuvo marcada por largas internaciones, tratamientos complejos y una espera que parecía interminable. El trasplante, realizado en noviembre de 2025, significó una segunda oportunidad, pero también el inicio de una recuperación extensa y exigente.
Durante todo este proceso, el acompañamiento médico fue clave. La familia dedicó un agradecimiento especial a los profesionales de la Unidad de Cuidados Intensivos 35 del Hospital Garrahan, donde Felipe pasó gran parte de su internación. "El respeto, el amor y la admiración que nuestra familia les tiene es inmenso. Son profesionales extraordinarios y, además, personas increíbles", expresaron, reconociendo el compromiso cotidiano de médicos, enfermeros y todo el personal de la unidad.
Al mismo tiempo, la historia de Felipe continúa siendo un potente mensaje sobre la importancia de la donación pediátrica de órganos. A través de sus redes sociales, la familia no solo comparte avances y dificultades, sino que también busca generar conciencia y mantener vigente un tema que resulta vital para cientos de niños que esperan una oportunidad.
Hoy, con un nuevo corazón latiendo con fuerza y fuera de terapia intensiva, Felipe sigue escribiendo una historia de resistencia y esperanza. El camino aún no terminó, pero cada avance lo acerca un poco más a casa y a una vida que, paso a paso, empieza a abrirse frente a él.

