En medio de la crisis, Granja Tres Arroyos suspenderá a casi toda la planta durante agosto

La medida fue acordada con el sindicato y contempla el pago del 65% de los haberes, mientras los trabajadores continúan reclamando los salarios adeudados y el aguinaldo. La empresa argumentó la falta de producción para justificar las suspensiones.

La crisis que atraviesa la planta de Granja Tres Arroyos continúa sumando capítulos y genera una creciente preocupación entre los trabajadores. En las últimas horas, la empresa resolvió suspender a casi la totalidad de su personal desde el 3 hasta el 30 de agosto, una medida que afectará a alrededor de 300 empleados y que se adopta en un escenario marcado por la caída de la actividad y los reiterados incumplimientos salariales.

De acuerdo con la información a la que accedió Resumen, la suspensión alcanzará a prácticamente toda la dotación de la planta de La Lonja, aunque permanecerá trabajando un grupo reducido de operarios para garantizar tareas esenciales. Durante ese período, los empleados percibirán el 65 por ciento de sus salarios, en el marco de un acuerdo que contó con el aval de los trabajadores y del Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA).

Uno de los empleados explicó el contexto en el que se tomó la decisión: "hay una suspensión por 30 días de casi la totalidad del personal, porque hay alguna dotación pequeña que quedará, pero somos alrededor de 300. Es con goce de sueldo, al 65 por ciento, esto fue una medida que se adoptó con la conformidad de los trabajadores y el sindicato, teniendo el antecedente que la planta de Cresta Roja, que pertenece también al grupo GTA, que son los mismos dueños, donde le dieron vacaciones obligadas la semana pasada. Seguramente acá iba a pasar lo mismo, ya teníamos indicios, entonces se llegó a ese "acuerdo", porque también acá hay una deuda de sueldo de dos meses, más aguinaldo, y otras cuestiones más, pero lo más fuerte sería el sueldo".

La suspensión llega en un momento especialmente complejo para el personal. Según indicaron los propios trabajadores, la empresa todavía no abonó los salarios correspondientes a junio y julio, ni tampoco el Sueldo Anual Complementario. A ello, se suma que el salario de mayo fue cancelado recientemente mediante un esquema de pagos en hasta diez cuotas, situación que agravó las dificultades económicas de muchas familias.

Frente a ese panorama, numerosos operarios debieron buscar ingresos alternativos para afrontar los gastos cotidianos mientras esperan una solución definitiva al conflicto.

La preocupación también alcanza al futuro de la planta. La falta de materia prima para sostener el nivel habitual de producción aparece como uno de los principales problemas que enfrenta la empresa y que motivó la paralización parcial de la actividad.

En ese sentido, uno de los trabajadores resumió la incertidumbre que atraviesa el sector al señalar: "La causa es desde el público conocimiento, acá la empresa está en una crisis profunda, no tienen pollo para faenar, entonces no hay trabajo. Apostamos a que esto se resuelva, si no, no sé qué va a pasar".

Mientras tanto, entre los empleados crecen los reclamos para que STIA adopte una postura más firme en defensa de los trabajadores y acelere las gestiones para garantizar el cobro de los salarios pendientes y encontrar una salida a una crisis que, lejos de estabilizarse, continúa profundizándose.

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