Empleados de Tres Arroyos frenaron la producción por atrasos salariales

La medida de fuerza se llevó adelante en la planta ubicada en la planta de La Lonja. El conflicto laboral en la empresa avícola se repite desde fines de 2024.

La planta avícola Tres Arroyos ubicada en La Lonja volvió a ser escenario de un reclamo laboral protagonizado por sus trabajadores, quienes decidieron interrumpir las tareas durante varias horas ante demoras en el pago de sus haberes.

La medida de fuerza se desarrolló dentro del establecimiento luego de que los operarios detectaran retrasos en el pago de una de las cuotas correspondientes a la quincena. Frente a esa situación, los empleados resolvieron detener momentáneamente la producción como forma de protesta.

El conflicto laboral no es nuevo en la empresa. Desde hace más de un año los trabajadores vienen denunciando irregularidades en el pago de los salarios, lo que ha derivado en reiteradas medidas de fuerza a lo largo de los últimos meses.

La firma viene abonando los sueldos en hasta cinco cuotas, una modalidad que se mantiene desde hace tiempo como consecuencia de las dificultades financieras que atraviesa la compañía.

En ese contexto, la quincena que debía cancelarse en los últimos días comenzó a registrar demoras, lo que provocó malestar entre los operarios y motivó la paralización temporal de las actividades dentro de la planta Pinazo.

Si bien con el paso de las horas el personal decidió retomar sus tareas habituales, los trabajadores resolvieron mantenerse en estado de alerta frente a la posibilidad de que los pagos restantes vuelvan a sufrir retrasos.

La situación que atraviesa el establecimiento se remonta a diciembre de 2024, momento en el que la empresa comenzó a evidenciar problemas económicos que impactaron de manera directa en el cumplimiento de sus obligaciones salariales.

Desde entonces, según vienen manifestando los empleados, el escenario se caracterizó por pagos demorados, sueldos fraccionados y aumentos salariales que quedaron rezagados frente al avance de la inflación.

En medio de ese panorama, la planta ubicada en Pilar ha atravesado distintos episodios de tensión entre la empresa y su personal. Cada vez que se registran demoras en los pagos o incumplimientos en los compromisos asumidos con los trabajadores, las protestas vuelven a aparecer dentro del establecimiento.

Por el momento, los operarios continúan atentos a la evolución de la situación y no descartan nuevas medidas en caso de que los pagos pendientes no se regularicen en los próximos días.

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