El Verbo Divino celebra 80 años de una historia que atravesó generaciones

La institución educativa festejará su aniversario el próximo 8 de septiembre, con una programación especial durante todo el mes. Su vicedirectora, Sandra Bilangieri, destacó el desafío de sostener el legado de los fundadores y proyectarlo hacia las nuevas generaciones.

El próximo 8 de septiembre, el Instituto Verbo Divino celebrará sus 80 años de historia. La fecha encontrará a una comunidad educativa que no solamente se prepara para recordar sus orígenes, sino también para poner en valor una identidad construida durante ocho décadas y pensar los desafíos que aparecen hacia adelante.

En diálogo con Resumen, Sandra Bilangieri, vicedirectora de la institución, destacó la responsabilidad que implica continuar el camino iniciado por quienes fundaron el establecimiento. En ese sentido, expresó que "poder continuar con el legado histórico es una gran responsabilidad, conservando el sentido de la misión, manteniendo vivo el deseo de los fundadores y garantizando la continuidad de un proyecto es de una gran responsabilidad, que requiere no sólo de formación y compromiso sino de una profunda convicción y vocación de servicio".

La relación entre el Verbo Divino y Pilar comenzó a principios de la década de 1940, cuando la Congregación del Verbo Divino buscaba un terreno para levantar su seminario. En febrero de 1943 se concretó la compra de una propiedad ubicada a unos 2 kilómetros del centro de la ciudad. Dos años después, el 7 de enero de 1945, el Padre Provincial José Rieger bendijo la piedra fundamental.

El Verbo Divino celebra 80 años de una historia que atravesó generaciones

Los primeros estudiantes llegaron el 14 de septiembre de 1946. Eran apenas 19 y encontraron una institución que originalmente llevaba el nombre de Nuestra Señora del Pilar. En 1964, egresaron los primeros bachilleres y, en 1969, el colegio adoptó definitivamente el nombre de Instituto Verbo Divino.

Para Sandra, esas transformaciones no significaron abandonar aquello que dio origen al proyecto. Al ser consultada sobre los cambios atravesados durante estos 80 años, sostuvo: "Pasó de ser un seminario a una escuela y, en ese recorrido, fue atravesado por distintas políticas, creció en alumnos, en proyectos, ediliciamente; fuimos y vinimos. Sin embargo, lo que no se ha transformado es la pasión que atraviesa el proyecto fundador".

Esa continuidad también aparece, según explicó, en los valores que la comunidad considera centrales. "La opción por lo fraterno, por la misión, por el otro, por mi semejante", detalló al referirse a aquello que permaneció intacto durante estas ocho décadas.

El aniversario tendrá una celebración central el 8 de septiembre, aunque las actividades se extenderán durante todo el mes. Habrá clases abiertas, exposiciones, obras de teatro y un Día de la Familia Verbita, además de distintas propuestas pensadas para que los estudiantes sean protagonistas de la recuperación de la historia institucional.

La fecha también será una oportunidad para mirar hacia adelante. Frente a los desafíos actuales, Sandra planteó: "El mayor desafío, sin dudas, no claudicar. Convencernos para convencer que es, sin duda, por el camino que marcaron San Arnoldo y San José por donde andar, sin atajos. Educar a las generaciones venideras en valores y conocimientos hoy es directamente proporcional en esfuerzo a lo que aquellos hombres, hace 80 años, se proponían. Y hay que estar a la altura de las circunstancias".

Al momento de definir estas ocho décadas en una sola palabra, eligió una particularmente significativa: "Milagro. Es la fuerza de la fe que nos diferencia, que nos encuentra en cada gesto, que nos desafía y nos transforma. Como todo milagro, la contundencia de su existencia inquieta e invita a seguir creyendo. Cada alumno y cada docente son nuestros milagros", concluyó.