El Hospital Central realizó con éxito una compleja intervención cardíaca sin cirugía

El Centro Cardiovascular del HCP llevó adelante un reemplazo valvular aórtico percutáneo (TAVI), una práctica de alta complejidad que permitió tratar a un paciente en estado crítico mediante una técnica mínimamente invasiva.

El sistema de salud pública de Pilar alcanzó un nuevo hito con la realización exitosa de una intervención cardíaca de alta complejidad en el Centro Cardiovascular del Hospital Central de Pilar. El procedimiento permitió mejorar la condición de un paciente que se encontraba en estado crítico y que presentaba un elevado riesgo para ser sometido a una cirugía convencional.

La práctica realizada fue un reemplazo valvular aórtico percutáneo, conocido como TAVI por sus siglas en inglés. Se trata de una técnica innovadora que permite implantar una nueva válvula cardíaca mediante un catéter introducido a través de una arteria, evitando así la necesidad de abrir el tórax y realizar una operación a corazón abierto.

La complejidad del cuadro clínico hacía que una cirugía tradicional implicara riesgos considerables, por lo que la utilización de esta alternativa mínimamente invasiva resultó determinante para brindar una respuesta adecuada. Tras la intervención, el paciente mostró una evolución favorable y continúa su recuperación bajo seguimiento médico especializado.

El procedimiento fue llevado adelante por un equipo multidisciplinario integrado por profesionales de distintas áreas, entre ellas cardiología, hemodinamia, cirugía cardiovascular, anestesiología y cuidados críticos. La coordinación entre los distintos especialistas fue clave para garantizar el desarrollo exitoso de la práctica.

Desde el Hospital Central destacaron que la incorporación de este tipo de tecnologías fortalece la capacidad de respuesta del sistema sanitario local y amplía el acceso de los vecinos a tratamientos que, hasta hace algunos años, solo podían realizarse en centros altamente especializados.

La técnica TAVI se realiza mediante procedimientos endovasculares avanzados. Para ello, se efectúa una pequeña punción en la zona de la ingle para acceder a la arteria femoral. A través de ese acceso se introduce un catéter que es guiado hasta el corazón, donde se implanta una prótesis biológica montada sobre una estructura metálica.

Una vez posicionada, la nueva válvula se expande sobre la válvula dañada y comienza a funcionar de manera inmediata. Este método suele realizarse con anestesia local y sedación consciente, evitando la anestesia general profunda y reduciendo considerablemente los riesgos asociados a una intervención convencional.

Además de evitar la apertura del tórax y la detención del corazón durante la operación, esta técnica permite una recuperación más rápida. En la mayoría de los casos, los pacientes pueden recibir el alta médica entre las 24 y 48 horas posteriores al procedimiento.

La concreción de esta intervención reafirma la apuesta del Municipio por incorporar tecnología de última generación, fortalecer la formación de sus profesionales y continuar ampliando las prestaciones de alta complejidad dentro del sistema de salud pública local. Con este avance, Pilar suma una nueva capacidad médica que mejora las posibilidades de tratamiento y recuperación para pacientes con enfermedades cardiovasculares severas.

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