El Banco Patagonia reestructuró la deuda del jubilado bajando la tasa al 50%
Guillermo Juan Gómez, de 78 años, había denunciado que la entidad le descontaba casi todo su haber jubilatorio. Tras la difusión de su caso, el banco le ofreció nuevas condiciones: redujo la tasa de interés, extendió el plazo a 60 meses y llevó la cuota a 690 mil pesos.
El Banco Patagonia ofreció a Guillermo Juan Gómez una readecuación de la deuda que mantenía con la entidad, luego de que el jubilado de 78 años de Villa Morra denunciara que los descuentos habían alcanzado prácticamente la totalidad de su haber. La nueva propuesta redujo la tasa de interés de casi el 100 por ciento al 50 por ciento y extendió el plazo de pago a 60 meses.
Gómez atribuyó el cambio a la repercusión que tuvo públicamente su situación y, especialmente, a la difusión de un antecedente judicial ocurrido en El Bolsón, Río Negro. Allí, una jueza había dispuesto mediante una medida cautelar limitar al 20 por ciento de los haberes jubilatorios los débitos realizados por el Banco Patagonia por consumos de tarjetas de crédito de una jubilada que había quedado prácticamente sin fondos para afrontar sus gastos básicos.
Según explicó el jubilado, después de la difusión de ese antecedente el banco se comunicó con él para plantearle una reestructuración. Gómez también había acudido a distintos organismos en busca de una solución, entre ellos la Defensoría del Pueblo, desde donde también tomaron contacto con la entidad bancaria.
El conflicto se había originado por deudas que Gómez mantiene con el Banco Patagonia y que, de acuerdo con lo informado por el jubilado, rondan los $10 millones. Las obligaciones están vinculadas con gastos realizados mediante tarjetas de crédito y préstamos.
Gómez había señalado que uno de esos préstamos fue solicitado después de un hackeo de su cuenta y que tampoco reconocía determinados consumos efectuados con su tarjeta. A pesar de esto, manifestó su disposición a afrontar el pago de la deuda.
El jubilado había cuestionado las condiciones de financiación que le ofrecía la entidad y el impacto de los descuentos sobre su ingreso. Según su relato, el banco había retenido prácticamente todo su haber, que rondaba los dos millones de pesos, y en una de las oportunidades le habían quedado apenas unos tres mil pesos en la cuenta.
Ante esta situación, Gómez, contador público jubilado y viudo, comenzó a realizar viajes para la aplicación Uber con el objetivo de contar con dinero para afrontar gastos básicos y pagar el alquiler. También había explicado que la actividad no le resultaba rentable debido a un problema de ciática que le impedía trabajar durante muchas horas.
Con la nueva readecuación, el monto mensual que deberá afrontar pasó de casi un millón de pesos a 690 mil pesos. Gómez indicó que, en principio, la primera cuota bajo las nuevas condiciones sería abonada en noviembre.
Para el jubilado, la difusión del antecedente judicial de Río Negro fue un elemento clave dentro de la respuesta que recibió del banco. El caso de El Bolsón había involucrado a una jubilada cuyos haberes habían quedado prácticamente comprometidos por los débitos bancarios, situación que derivó en la medida cautelar que estableció el límite del 20 por ciento.

