El Austral detectó una caída de las capacidades cognitivas en chicos durante la última década

Una investigación de la Universidad Austral comparó evaluaciones realizadas entre 2013 y 2023 y encontró una disminución en las capacidades verbales y en el coeficiente intelectual promedio. Los especialistas analizaron su posible relación con el avance de las pantallas y advierten que se trata de un fenómeno multicausal.

Los resultados de las últimas evaluaciones educativas volvieron a poner el foco sobre el desempeño de los estudiantes y las habilidades necesarias para aprender. En ese contexto, una investigación realizada por especialistas de la Universidad Austral encontró un retroceso en determinadas capacidades cognitivas de los chicos durante la última década.

El trabajo analizó a 849 estudiantes de escuelas privadas, de entre 8 y 15 años, mediante herramientas psicométricas estandarizadas. Los investigadores compararon los resultados obtenidos entre 2013 y 2023, período en el que también se produjo una fuerte expansión del uso de celulares, redes sociales y otras tecnologías digitales.

Uno de los principales hallazgos fue una reducción de 8,4 puntos en las capacidades verbales. Se trata de habilidades vinculadas con la comprensión de aquello que se lee y escucha, la incorporación de conocimientos, el seguimiento de consignas, la explicación de ideas y la elaboración de razonamientos.

A su vez, los estudiantes evaluados en 2023 obtuvieron, a igual edad, un promedio de 3,6 puntos menos de coeficiente intelectual total que quienes participaron de las evaluaciones diez años antes.

El resultado contrasta con el denominado "efecto Flynn", una tendencia histórica según la cual el coeficiente intelectual promedio de la población había registrado aumentos a lo largo de las décadas.

La relación con las pantallas

Los investigadores plantean que el crecimiento del uso de dispositivos digitales podría ser uno de los factores vinculados con este retroceso, aunque remarcan que no existe evidencia para atribuirle por sí solo la totalidad de la caída.

Florencia Daura, profesora de la Universidad Austral, investigadora adjunta del CONICET y una de las autoras del estudio, señaló que los resultados coinciden en su orientación con los obtenidos por las pruebas PISA: ambas evaluaciones muestran dificultades particularmente relacionadas con las habilidades verbales y lingüísticas.

En ese sentido, la especialista destacó un dato de PISA 2025: más del 55 por ciento de los estudiantes argentinos manifestó que sus compañeros se distraen con dispositivos digitales en la mayoría o en todas las clases de Ciencias, frente a un promedio de 28 por ciento entre los países de la OCDE.

Para Daura, los resultados deben interpretarse dentro de un escenario con múltiples causas. La expansión de las tecnologías puede afectar la atención, pero también intervienen las condiciones sociales, familiares y educativas.

Cecilia Adrogué, otra de las autoras de la investigación, coincidió en que el fenómeno tiene distintos factores y consideró que el crecimiento del uso de celulares y redes sociales puede tener un peso importante, particularmente por su impacto sobre la capacidad de mantener la atención.

También encontraron una brecha educativa

La investigación incluyó además una comparación entre alumnos de escuelas públicas y privadas de la provincia de Buenos Aires. En 2023 fueron evaluados 89 estudiantes de establecimientos públicos y 184 de instituciones privadas, de entre 10 y 12 años.

Los alumnos de escuelas privadas obtuvieron resultados superiores en las mediciones de capacidad verbal, no verbal y coeficiente intelectual total. Sin embargo, las investigadoras advirtieron que estos datos no permiten atribuir la diferencia directamente al tipo de escuela.

Según explicaron, detrás de esa brecha intervienen múltiples variables, entre ellas las condiciones socioeconómicas, familiares, educativas y contextuales.

Frente a este escenario, los especialistas plantean la necesidad de reforzar desde los primeros años capacidades como la comprensión lectora, el razonamiento, la autorregulación y la perseverancia. También consideran necesario estudiar experiencias educativas exitosas y avanzar con medidas que permitan reducir las desigualdades.

Entre las propuestas aparece además una mayor regulación del uso de dispositivos durante el horario escolar. Para Adrogué, contar con políticas de este tipo y con investigaciones que permitan medir sus efectos resulta necesario tanto para las escuelas como para las familias.

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