Directivos de ILVA ingresaron a la planta y evitaron dialogar con los trabajadores
Empresarios y funcionarios judiciales recorrieron el establecimiento en medio del concurso de acreedores. Los operarios despedidos siguen sin cobrar salarios ni indemnizaciones.
A más de cinco meses del cierre de la fábrica de cerámicos ILVA, directivos de la compañía se presentaron este jueves en la planta ubicada en el Parque Industrial de Pilar, en una visita que se realizó sin diálogo con los trabajadores despedidos que mantienen un acampe en las inmediaciones desde hace 161 días. La presencia de los empresarios se dio en el marco del expediente judicial por el concurso de acreedores de la firma, que continúa en trámite en la Justicia comercial.
De acuerdo con lo informado por los operarios, los representantes de la empresa arribaron al establecimiento acompañados por funcionarios judiciales vinculados al proceso concursal. El ingreso y la salida del predio se realizaron con custodia privada y presencia de efectivos policiales, lo que generó tensión entre los trabajadores que permanecen en el lugar desde el cierre de la planta. Según señalaron, no fueron notificados previamente de la visita ni recibieron información sobre posibles avances en el pago de los salarios adeudados o de las indemnizaciones correspondientes.
Los ex empleados, cerca de 300 según estimaciones gremiales, continúan a la espera de definiciones del Juzgado Nacional en lo Comercial N.º 12, que interviene en la convocatoria de acreedores de la empresa. Desde la reapertura de la actividad judicial tras la feria de verano, indicaron, no hubo novedades que permitan vislumbrar una solución inmediata al conflicto. Mientras tanto, muchos de los trabajadores sostienen su situación con empleos informales, changas y el cobro del seguro por desempleo.
El conflicto se mantiene activo desde el cese de actividades de la planta, que dejó a la totalidad del personal sin tareas y con deudas salariales pendientes. En este contexto, los operarios resolvieron instalar un acampe frente al predio para visibilizar el reclamo y exigir respuestas sobre la situación laboral y económica. La permanencia en el lugar se sostiene con turnos rotativos entre los propios despedidos y el acompañamiento del sindicato ceramista.
Desde la organización gremial, además, se plantearon cuestionamientos a la empresa por presuntas irregularidades vinculadas a la comercialización de productos con la marca de la firma a través de terceros. Estas denuncias, que deberán ser evaluadas en sede judicial, se suman al reclamo principal por el pago de haberes, indemnizaciones y la regularización de la situación laboral de los trabajadores afectados por el cierre.
Por el momento, no se dispusieron medidas judiciales que ordenen el pago de las deudas laborales ni se estableció un cronograma concreto de resolución. La causa continúa en etapa de análisis dentro del proceso concursal, mientras los trabajadores sostienen la protesta y aguardan definiciones que permitan destrabar el conflicto. La incertidumbre sobre el futuro de la planta y de los ex empleados se mantiene, en un escenario que sigue sin una salida clara a corto plazo.
Luego de más de cinco meses, el acampe continúa frente a los portones de ILVA, con los trabajadores reorganizados en turnos permanentes y sosteniendo la protesta en reclamo de las indemnizaciones adeudadas, salarios pendientes y la regularización de su situación laboral. La paciencia los mantiene de pie, juntos y luchando por recibir un poco de lo mucho que han dejado en la fábrica.

