Dictan conciliación obligatoria en el conflicto de Gases Comprimidos y frenan los despidos
El Ministerio de Trabajo intervino en la disputa laboral y ordenó una conciliación por dos semanas. La medida suspende las cesantías denunciadas por el Sindicato Químico y obliga a la empresa y al gremio a negociar para destrabar el conflicto.
El Ministerio de Trabajo de Pilar dictó la conciliación obligatoria por el término de dos semanas en el conflicto laboral que se desarrolla en la empresa Gases Comprimidos, medida que frena momentáneamente los despidos y obliga a las partes a retomar el diálogo.
La disputa se originó tras las cesantías dispuestas por la firma, que fue adquirida en enero de este año por la empresa tucumana Cascia. Desde el Sindicato Químico de Pilar denunciaron que al menos dos trabajadores fueron despedidos sin causa y sin previo aviso, y alertaron que la situación podría escalar.
"Por el momento tenemos dos despidos sin causa, pero no sabemos dónde puede terminar esto. Es una empresa que ha crecido, pero por lo que vemos cortan por el eslabón más débil, que es el trabajador. Además, no tenemos interlocutor válido, porque un día nos dicen que hablemos con una persona, y al otro nos la cambian", expresó el titular del gremio, Sergio González.
El dirigente sindical también cuestionó el contexto en el que se producen los despidos y sostuvo que podrían responder a una estrategia de disciplinamiento. "Los despidos son sin causa, no hubo apercibimiento ni nada, entendemos que en el marco de una reforma laboral es un método de adoctrinar a la gente, meterle miedo para que no reclamen sus derechos", afirmó.
Ante este escenario, el sindicato exigió la reincorporación de los trabajadores despedidos y una respuesta inmediata por parte de la empresa. Con la conciliación obligatoria, esa reincorporación se efectiviza de manera transitoria mientras se desarrollan las negociaciones.
Durante las próximas dos semanas, representantes de la empresa y del gremio deberán sentarse a dialogar en busca de una solución al conflicto, bajo la supervisión de la autoridad laboral. La medida busca garantizar la paz social en el ámbito de trabajo y abrir un canal de negociación que permita destrabar la situación sin avanzar en nuevas cesantías.

