Desde Pilar, una pionera impulsa el coaching con caballos como herramienta de transformación
Nadine Bell, una de las referentes de esta disciplina en el país, dialogó con Resumen y explicó cómo las personas trabajan emociones, liderazgo, comunicación y distintos desafíos personales o grupales, a través de actividades a pie, sin montar a los animales.
Cada vez más personas buscan alternativas para trabajar su desarrollo personal por fuera de los métodos tradicionales. En Pilar, una de esas propuestas está encabezada por Nadine Bell, considerada una de las pioneras del coaching con caballos en Argentina, una disciplina que combina el acompañamiento profesional con la interacción directa con equinos en libertad.
En diálogo con Resumen, Bell explicó que la experiencia no tiene relación con la equitación, ya que quienes participan nunca montan al animal. Todo el proceso se desarrolla desde el suelo, observando y relacionándose con una manada mientras los facilitadores interpretan las respuestas de los caballos.
"El coaching con caballos es un método de aprendizaje, donde vos vas a experimentar el estar con un grupo de caballos sueltos, en manada y vas a interactuar con ellos, sin tener que subirte, simplemente, lo que nosotros decimos que es una actividad pie a tierra. Y desde nosotros, como facilitadores, observamos qué hacen los caballos y empezamos a ver distintos patrones que van tomando los caballos, o sincronicidades, lo que nosotros le llamamos el espejo, como el caballo espeja la emoción de la persona o el tema que ellos vienen a tratar", explicó Bell.
Asimismo, agregó: "Supongamos que tenemos un caballo, este hace algo, en eso que hace el caballo, es exactamente lo que le está pasando a la persona, entonces, ese espejo es muy poderoso, primero, en que la persona se da cuenta que lo puede ver desde otro lugar y no en la cabeza. Y ahí es donde entra, una vez más, el facilitador, que va a encontrar la herramienta de ejercicio o de tipo de actividad para poder resolver el tema que trae esta persona".
La especialista señaló que la metodología puede realizarse tanto de manera individual como grupal y que son los propios caballos quienes orientan el trabajo a desarrollar. "Lo lindo de esto es que vos podés ir a trabajar a nivel individual, vincular o grupal. Por ejemplo, en empresas pueden trabajar también el equipo. Generalmente, es el caballo que te va a mostrar lo que tenés que trabajar. El caballo necesita que vos seas coherente para entenderte y cuando no sos coherente en tus emociones, el caballo no te entiende", detalló.
La propuesta también encontró un espacio dentro del ámbito empresarial. Bell comentó que distintas organizaciones recurren a esta herramienta para fortalecer el liderazgo, la comunicación interna y el trabajo en equipo.
"Las empresas siempre nos convocan generalmente para trabajar liderazgo, comunicación, coaching, team building o cualquier tema que la empresa pueda traer. Entonces, en el caso de trabajar los grupos, la parte de liderazgo se va haciendo individual, pero el feedback se hace grupal. La comunicación se trabaja, dependiendo de la cantidad de personas que vienen, con tres o cuatro caballos y el team building se trabaja con un caballo que represente a la empresa", señaló.
Su llegada a esta actividad estuvo marcada por una experiencia personal. Después de desempeñarse durante años en turismo y relaciones públicas, atravesó una etapa de fuertes ataques de pánico que la llevó a replantearse su rumbo profesional.
"Yo venía del palo del turismo, de las relaciones públicas, hasta que me agarraron ataques de pánico muy fuertes y empecé a replantearme realmente porque me hacía mal. Dejé el trabajo y empecé a hacer terapia, y mi terapeuta, me dice '¿por qué no volvés a los caballos?' Así que busqué en internet y me apareció un chico arriba de un caballo, me emocioné y me dije 'quiero hacer esto'. Tuve la oportunidad de viajar a Estados Unidos a ver cómo se trabajaba porque en Argentina no existía, me capacité y empecé a traer algunos programas a Pilar", añadió.
Además, expresó: "Fue una experiencia que transformó mi vida y todos necesitamos un poco de caballos. Después me fui a Córdoba, como seis o siete años, para perfeccionarme y luego, regresé a Pilar, mi lugar en el mundo, y ahora estamos abriendo una nueva unidad de negocios que se llama "Caballos para la Humanidad", que es Horses for Humanity, que tiene que ver para trabajar con poblaciones vulnerables o en estado de vulnerabilidad. Es increíble trabajar con los veteranos de la Guerra de las Malvinas, mujeres cabezas de familia, adictos en recuperación, incluso con el Cottolengo Don Orione de la localidad de San Miguel".
Finalmente, remarcó que "esto no es terapia porque podés hacer todo lo que querés hacer, sin la necesidad de hablar".
Actualmente, las jornadas de coaching con caballos se desarrollan tanto en Los Cardos y en Cayuquen, Pilar, como en La Cumbre, Córdoba. Las actividades pueden realizarse de forma individual o grupal y requieren inscripción previa debido a la organización de cada encuentro.

