Licitan una obra de US$ 800 millones para reforzar el sistema eléctrico

El Gobierno nacional licitará AMBA I, una obra que será financiada por el sector privado y contempla una nueva línea de alta tensión de 500 kV y una estación transformadora en Plomer.

El Gobierno nacional anunció la licitación de AMBA I, la primera gran obra de infraestructura destinada a ampliar el sistema de transporte eléctrico en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), con una inversión estimada en US$ 800 millones y financiamiento a cargo del sector privado. El proyecto contempla la construcción de una nueva línea de alta tensión de 500 kV, con una extensión aproximada de 270 kilómetros, y de una estación transformadora en Plomer, provincia de Buenos Aires.

La obra busca reforzar uno de los puntos más sensibles del sistema energético argentino. El AMBA concentra cerca del 40% de la demanda nacional de electricidad y, de acuerdo con las estimaciones oficiales, AMBA I permitirá ampliar en aproximadamente 2.000 megavatios (MW) la capacidad de demanda que el sistema puede abastecer en la región.

"Resolver primero la situación del AMBA es la condición necesaria para expandir la red", sostuvo el vocero presidencial Adrián Ravier, al anunciar el llamado a licitación. Según explicó, el objetivo es avanzar desde una etapa marcada por la falta de inversiones hacia un esquema basado en la ejecución de obras, con participación privada y reglas definidas.

"Por primera vez en 20 años, el sector privado va a realizar una gran obra de infraestructura energética en el AMBA para ampliar las redes de transporte eléctrico y abastecimiento de energía", afirmó Ravier. En ese sentido, el Gobierno plantea el proyecto como un primer paso para atender de manera estructural las restricciones del sistema y mejorar las condiciones de abastecimiento eléctrico.

Aunque el financiamiento será cubierto por capital privado, la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA) realizará un aporte inicial de unos US$ 100 millones para facilitar el comienzo de los trabajos durante el primer año. El desembolso estará compuesto en partes iguales por efectivo y transformadores y provendrá de la Cuenta de Exportaciones de la administradora, generada a partir de las ventas de energía a países vecinos.

El Gobierno remarcó que el Tesoro nacional no tendrá participación en el financiamiento de la obra. A su vez, el proyecto contará con una garantía del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), mientras que la empresa que resulte adjudicataria podrá solicitar su adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

Un proceso que comenzará en diciembre

El cronograma de la licitación establece que la presentación y apertura del sobre N°1 se realizará a los 120 días corridos desde el anuncio, es decir, hacia la primera quincena de diciembre. Luego se desarrollará el proceso de evaluación, se abrirá el sobre N°2 y se avanzará con la adjudicación, prevista para comienzos de 2027.

Tras la adjudicación se concretará la firma del contrato de concesión, durante los meses siguientes. El proyecto estará dividido en dos etapas y tendrá un plazo máximo de construcción de 52 meses. De acuerdo con las previsiones oficiales, la obra comenzaría a concretarse durante el primer semestre de 2027.

AMBA I será la primera de un conjunto de 16 obras proyectadas para ampliar la red de transporte eléctrico del país. El programa integral contempla más de 5.600 kilómetros de nuevas líneas, lo que representaría un incremento del 38% respecto de la extensión actual de la red, con una inversión total superior a US$ 6.600 millones.

De las 16 iniciativas previstas, 12 estarán ubicadas en provincias del interior. El plan contempla proyectos en Buenos Aires, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Mendoza, Tierra del Fuego, Tucumán, San Juan, La Rioja, Córdoba, Santa Fe, Catamarca, Salta, Jujuy y Formosa.

El objetivo general es aumentar la capacidad de transporte de electricidad, reducir las restricciones de la red y mejorar la seguridad del abastecimiento. La expansión también apunta a que la infraestructura pueda acompañar el crecimiento futuro tanto de la demanda como de la generación eléctrica.

El Gobierno decidió comenzar por el AMBA debido al peso que tiene la región sobre el consumo nacional. Al concentrar cuatro de cada diez puntos de demanda eléctrica del país, las limitaciones existentes en el transporte hacia esa zona tienen un impacto directo sobre la confiabilidad del sistema.

Con AMBA I como primera licitación, el Ejecutivo busca dar inicio a un programa de expansión de largo plazo que, según su planteo, permitirá superar restricciones de infraestructura acumuladas durante años y avanzar hacia una red eléctrica con mayor capacidad para responder al crecimiento de la demanda.

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