Inician sumarios contra La Fraternidad y la UTA por incumplir la conciliación obligatoria
El Ministerio de Capital Humano abrió actuaciones contra ambos gremios por no acatar la conciliación obligatoria durante la última huelga nacional. Advirtieron que podrían aplicar multas que van del 50% al 2000% del salario mínimo por cada trabajador afectado.
El Ministerio de Capital Humano inició este jueves sumarios contra los gremios ferroviario La Fraternidad y la Unión Tranviarios Automotor (UTA) por el presunto incumplimiento de las conciliaciones obligatorias dictadas en el marco de las medidas de fuerza realizadas durante el último paro general convocado por la CGT.
Desde la cartera nacional señalaron que las actuaciones se abrieron luego de constatar que ambas organizaciones sindicales no habrían acatado la conciliación obligatoria dispuesta previamente por la autoridad laboral, lo que derivó en la interrupción de los servicios de transporte durante la jornada de protesta.
A partir de esta situación, el Ministerio advirtió que se evalúa la aplicación de sanciones económicas contra los gremios por las infracciones cometidas. Según se explicó en un comunicado oficial, las multas se determinarán de acuerdo con lo establecido en el régimen general de sanciones por infracciones laborales.
"En función de la fecha en la que se verificó la falta de acatamiento a la conciliación obligatoria, y a los fines de la graduación de la sanción, se tendrá en consideración que las infracciones tipificadas en el artículo 4° del régimen general de sanciones por infracciones laborales, ratificado por Ley N° 25.212, conllevan una sanción de multa del 50% al 2000% del valor mensual del salario mínimo, vital y móvil por cada trabajador afectado", precisó el organismo.
De esta manera, el monto final de las sanciones dependerá de la cantidad de trabajadores alcanzados por la medida de fuerza y del criterio que adopte la autoridad de aplicación al momento de graduar la penalidad.
Desde el Ministerio de Capital Humano indicaron además que el objetivo de estas medidas es "resguardar el interés general y garantizar el cumplimiento de la normativa laboral vigente", en referencia al respeto de las conciliaciones obligatorias dictadas en el marco de conflictos gremiales.
El conflicto se originó en el contexto del último paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), una jornada de protesta que incluyó distintas medidas de fuerza en sectores clave del transporte y que generó un fuerte impacto en la movilidad en el Área Metropolitana de Buenos Aires.

